Washington.- La Cena de Corresponsales de la Casa Blanca se celebrará finalmente el próximo 24 de julio, luego de que la edición prevista para el 25 de abril fuera interrumpida por un intento de asesinato contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“No permitiremos que un acto de violencia tenga la última palabra”, afirmó este martes la presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), Weijia Jiang, mediante un comunicado.
La organización informó que el evento cambiará de sede y se llevará a cabo en el Hotel Waldorf Astoria de Washington, un inmueble que anteriormente perteneció a la familia Trump. La gala dejará así el tradicional Washington Hilton, donde se celebró durante décadas.
La Cena de Corresponsales, un encuentro anual que reúne a periodistas, funcionarios y personalidades vinculadas a la cobertura de la Casa Blanca, fue abruptamente suspendida cuando un hombre armado intentó ingresar al salón donde se desarrollaba la actividad.
De acuerdo con las autoridades, el sospechoso, identificado como Cole Allen, de 31 años, intentó irrumpir en el recinto portando una escopeta, una pistola y varios cuchillos. En el lugar se encontraban unas 2,000 personas, entre ellas el presidente Trump, la primera dama Melania Trump, el vicepresidente JD Vance y otros altos funcionarios.
La acción desencadenó un intercambio de disparos con agentes de seguridad. Aunque no se registraron víctimas, el incidente obligó a evacuar al mandatario y a suspender la ceremonia.
Posteriormente, Trump solicitó que la actividad fuera reprogramada para enviar un mensaje de normalidad y firmeza frente a la violencia.
Según la investigación, Allen dejó por escrito que su objetivo eran miembros de la Administración Trump. Actualmente enfrenta cargos por intento de asesinato del presidente, delito que podría acarrearle cadena perpetua, además de dos acusaciones relacionadas con el uso de armas y otra por agresión a un agente federal.
Weijia Jiang destacó que la Cena de Corresponsales ha sido durante más de un siglo una celebración de la libertad de prensa y del papel fundamental del periodismo en la democracia estadounidense.
“El tiroteo que interrumpió el evento de este año reafirmó la misión de la WHCA de defender las libertades protegidas por la Primera Enmienda”, señaló.
La dirigente añadió que la ceremonia servirá como una declaración de principios frente a la violencia y en defensa de una prensa libre e independiente.
“La violencia no tiene cabida en la vida estadounidense y la prensa libre no se dejará intimidar ni silenciar”, concluyó.




