Estados Unidos.- La Corte Suprema de los Estados Unidos concluyó este miércoles los argumentos orales en el caso Trump v. Barbara, que examina la legalidad de una orden ejecutiva propuesta para eliminar la ciudadanía automática a los hijos de inmigrantes indocumentados o con estatus temporal.
Durante la sesión, que contó con la presencia del entonces presidente Donald Trump, una mayoría de los magistrados expresó dudas significativas sobre la constitucionalidad de la medida. El debate central se articuló en torno a la interpretación de la Cláusula de Ciudadanía de la 14ª Enmienda.
El mandatario busca que los jueces ratifiquen su orden ejecutiva emitida al inicio de su gestión, la cual pretende modificar la ciudadanía por derecho de nacimiento bajo una nueva interpretación de la 14ª Enmienda, exigiendo a los padres demostrar su estatus legal antes de otorgar la ciudadanía a sus hijos.
El juez presidente John Roberts calificó los argumentos del equipo legal del gobierno de Trump como “muy peculiares”, cuestionando la lógica de utilizar casos aislados, como los hijos de diplomáticos, para justificar una medida que afectaría a millones. “No estoy muy seguro de cómo se puede llegar a ese grupo tan grande a partir de ejemplos tan pequeños y un tanto idiosincrásicos”, señaló Roberts, según informó ABC News.
Por su parte, el juez Neil Gorsuch sugirió que la administración se basaba en “fuentes de derecho romano” obsoletas. Gorsuch expresó dudas sobre el uso gubernamental de la jurisprudencia previa, mencionando: “No estoy seguro de cuánto quieres basarte en el caso de Wong Kim Ark”, en referencia al fallo de 1898 que reafirmó la ciudadanía por nacimiento.
En la misma línea, la jueza Elena Kagan criticó la selección de referencias del Ejecutivo, afirmando que utilizaba “fuentes bastante rebuscadas para llegar a esta conclusión”.
En contraste, el juez Samuel Alito introdujo la discusión sobre el contexto histórico de la 14ª Enmienda, señalando que la “inmigración ilegal” era “algo prácticamente desconocido” en la década de 1860. “¿Cómo abordamos esa situación cuando tenemos una norma general?”, inquirió el juez. El principal abogado litigante de Trump, John Sauer, secundó esta postura, afirmando que “la inmigración ilegal no existía (para ese entonces)”.
Sauer también citó a “comentaristas” entre 1881 y 1922 que, según él, “afirmaban unánimemente que los hijos de visitantes temporales no estaban incluidos”, extendiendo esta lógica a quienes ingresan al país irregularmente.
No obstante, la jueza Kagan rebatió la estructura del alegato de Sauer, argumentando que la mayor parte de su escrito se centraba en residentes temporales y no en personas indocumentadas. “Toda su teoría del caso se basa en ese grupo… No se empieza a hablar de personas indocumentadas hasta mucho más tarde”, precisó la magistrada.
La presencia del presidente Trump al inicio de la sesión del miércoles lo convirtió en el primer presidente en ejercicio en asistir a los argumentos de la Corte Suprema.
Se espera que los magistrados anuncien su decisión antes de la culminación del período de sesiones, prevista para junio. De confirmarse la postura de la mayoría conservadora de la Corte a favor de la propuesta de Trump, se estima que la medida podría afectar la nacionalidad de aproximadamente 200,000 recién nacidos al año, generando un considerable desafío para las agencias de inmigración en medio de sus campañas de deportaciones.


