Nueva York.-
Dieciséis personas han sido imputadas por su presunta participación en una elaborada red de robo de vehículos y piezas, valorada en $1.2 millones de dólares, que operaba en El Bronx, Nueva York. Los sospechosos son presuntos afiliados de la pandilla callejera Trinitarios, según informes de New York Post.
La operación criminal, que ha sido desmantelada, se atribuye el robo de 11 autos, 172 neumáticos y rines, y 69 convertidores catalíticos. El jefe de detectives del NYPD, Joseph Kenny, indicó que varios presuntos miembros de la red tienen antecedentes penales en Nueva York y la mayoría posee conexiones con República Dominicana. Kenny no reveló el estatus migratorio ni los nombres de los implicados.
Las autoridades detallaron que un video de vigilancia capturó a un equipo de tres ladrones enmascarados, equipados con herramientas eléctricas, un gato hidráulico y cajas, despojando vehículos de neumáticos, rines y convertidores catalíticos con una precisión notable y en cuestión de minutos, para luego huir a gran velocidad.
La fiscal de distrito del Bronx, Darcel Clark, citada por ABC News, comentó sobre la eficiencia de los ladrones: «Supuestamente trabajaban con la rapidez de un equipo de boxes de carreras en plena noche. Cuando vi parte de esto, pensé: ‘Parece que estás viendo la película de la Fórmula 1′». Clark añadió que «se alega que estos acusados robaron piezas de vehículos en casi todas las comisarías de El Bronx, así como en Brooklyn, Manhattan y Queens«.
Ayer, la fiscal Clark y la comisionada del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), Jessica Tisch, anunciaron formalmente la imputación de los 16 acusados. «Se trataba de un grupo numeroso y bien organizado, vinculado a pandillas, cuyos integrantes se dedicaban -literalmente, todas las noches- a salir a robar automóviles y piezas de repuesto», afirmó Tisch.
Los fiscales informaron que la investigación, que se extendió durante un año y comenzó en julio de 2024, identificó a más de 205 víctimas. La División de Delitos Automovilísticos del NYPD detectó un aumento drástico en las denuncias por robo de neumáticos y rines, aunque no en vehículos de alta gama. Las víctimas solían poseer camionetas SUV y sedanes de las marcas Honda y Toyota.
La comisionada Tisch explicó la elección de las piezas: «Los sospechosos elegían estas piezas porque resultaban las más fáciles de vender en el mercado negro». Agregó que «era una simple estrategia de oferta y demanda, diseñada para obtener el mayor beneficio económico a partir del producto más disponible».


