Santo Domingo.- La República Dominicana avanza en la transformación de su educación técnico-profesional, con el fin de fortalecer la conexión entre el ámbito académico y el laboral, y responder eficazmente a las exigencias del mercado. Este esfuerzo se enmarca en la meta nacional de duplicar el tamaño de la economía para el año 2036.
En este contexto, el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, informó que el sistema educativo ha actualizado 23 títulos técnicos, incorporado cinco nuevas familias profesionales y equipado más de 360 talleres técnicos en centros educativos de todo el país. Estas acciones buscan modernizar la formación y alinearla con las necesidades del sector productivo.
El ministro también resaltó el robustecimiento de la formación en centros de trabajo, fundamental para la inserción laboral de los estudiantes. Durante el año pasado, más de 26,000 jóvenes realizaron prácticas formativas directamente en empresas y espacios productivos.
Durante su participación en el Primer Congreso de Educación Técnico-Profesional, De Camps enfatizó la apuesta del país por transformar esta modalidad formativa, armonizándola con las demandas productivas y tecnológicas de la economía.
“El desarrollo económico comienza en la escuela”, aseveró el funcionario, subrayando que los centros educativos deben evolucionar para convertirse en espacios de desarrollo de capacidades, habilidades y talento, más allá de la transmisión tradicional de conocimientos.
Asimismo, indicó que el fortalecimiento de la educación técnica forma parte de la visión para moldear la denominada “Generación 2036”, compuesta por los jóvenes que actualmente se forman en las aulas y que serán los futuros líderes del crecimiento económico, la innovación y la productividad del país en las próximas décadas.
El proceso de modernización abarca también una agenda de innovación educativa, diseñada para adaptarse a los cambios del mundo laboral, caracterizado por la digitalización, la inteligencia artificial y la automatización.
En este marco, el ministro afirmó que el Ministerio de Educación promueve la integración de competencias tecnológicas y científicas, así como el uso de nuevas herramientas de aprendizaje como las microcredenciales, que permitirán a los estudiantes adquirir habilidades específicas y mantenerlas actualizadas a lo largo de su carrera profesional.
“El talento no se forma en un solo espacio. Se forma en un ecosistema donde la escuela, la formación técnica, la innovación y el sector productivo trabajan de manera articulada”, concluyó De Camps.
El congreso, organizado por el Departamento de Educación Técnico Profesional, congrega durante dos días a expertos, educadores y especialistas para debatir los desafíos y oportunidades de esta modalidad formativa, contando con la participación de siete conferencistas, 18 panelistas y 22 presentaciones de buenas prácticas educativas.




