WASHINGTON.-
La Administración del presidente Donald Trump ha calificado este miércoles de “inaceptable” la negativa de España a permitir el uso de sus bases militares en la operación “Furia Épica” contra Irán, en un contexto de creciente tensión diplomática y comercial entre ambos países.
Scott Bessent, secretario del Tesoro, declaró en una entrevista con CNBC que la postura del Gobierno español pone “vidas estadounidenses en riesgo”, al limitar la capacidad operativa de las fuerzas de Estados Unidos durante la ofensiva.
Bessent criticó específicamente que Madrid no autorizara el uso de las bases de Rota y Morón para apoyar la acción militar. “Es inaceptable que este fin de semana España fuera muy poco cooperativa respecto a las bases estadounidenses y sobre qué podíamos hacer con nuestros aviones mientras ejecutábamos la operación”, afirmó el funcionario.
El secretario añadió que cualquier demora en la capacidad de ejecución militar “pone vidas estadounidenses en peligro”, haciendo referencia directa a la objeción española.
La controversia surge en el marco de la operación “Furia Épica”, que el Gobierno español ha justificado como realizada fuera del contexto de las Naciones Unidas, argumentando su decisión.
Durante una reunión en el Despacho Oval con el canciller alemán Friedrich Merz, el presidente Trump planteó la posibilidad de cortar el comercio con España o imponer un embargo total como represalia. Esta medida se consideraría por el bajo gasto español en defensa dentro de la OTAN y su renuencia a colaborar militarmente en la operación.
El mandatario estadounidense aseguró tener la potestad para declarar embargos comerciales totales y advirtió que podría “parar todo lo relacionado con España”. “Vamos a cortar todo comercio con España”, sentenció, expresando su deseo de no “tener nada que ver” con el país europeo.
Sin embargo, el canciller Merz recordó que cualquier medida comercial de esta índole debería negociarse con la Unión Europea en bloque, ya que España forma parte de un mercado común y no puede ser sancionada unilateralmente al margen del marco comunitario.
La tensión se agrava, además, por los recurrentes cuestionamientos sobre el gasto español en defensa, especialmente en relación con el compromiso del 5 % del PIB acordado por otros socios de la OTAN.
Expertos advierten que un eventual embargo comercial por parte de Washington podría desatar un conflicto económico de mayor envergadura entre Estados Unidos y Bruselas, con potenciales repercusiones en sectores estratégicos como la energía, la tecnología y las exportaciones agroalimentarias.




