MADRID.- El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezarán este viernes en Barcelona la primera cumbre bilateral entre sus respectivos países. El encuentro busca reivindicar las políticas progresistas frente a posturas conservadoras, como las representadas por el expresidente estadounidense Donald Trump.
El Palacio de Pedralbes será el escenario de esta reunión, en la que se prevé la participación de una decena de ministros por cada delegación. Durante la cumbre, se firmarán una serie de acuerdos destinados a incrementar la colaboración entre España y Brasil en diversos frentes.
Entre los ámbitos de cooperación se incluyen cuestiones económicas y comerciales, donde España destaca como el segundo inversor en Brasil. También se abordarán temas relacionados con minerales críticos y la lucha contra la violencia contra las mujeres, subrayando el compromiso de ambos países con agendas sociales y económicas clave.
La sintonía entre Sánchez y Lula ha sido evidente, impulsándolos a liderar conjuntamente la Cumbre en Defensa de la Democracia, cuya cuarta edición se celebrará este sábado también en Barcelona. Esta iniciativa, que comenzó en 2024 en Nueva York y tuvo subsiguientes ediciones en Santiago de Chile y nuevamente en Nueva York, contará con la presencia de numerosos países y una docena de líderes, incluyendo a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Paralelamente a estas cumbres, durante dos días tendrá lugar la Global Progressive Mobilisation, un evento que congregará a más de cien partidos progresistas de todo el mundo y a más de 3.000 personas. El objetivo es defender los derechos humanos, la igualdad y la paz, ofreciendo una alternativa clara a las políticas conservadoras. La clausura de este evento contará con la intervención del presidente del Gobierno español y Lula Da Silva el sábado.
Previamente, en la cumbre bilateral del viernes, ambos mandatarios no solo analizarán la relación bilateral, sino que también abordarán otros asuntos de relevancia internacional. Esto ocurre en un momento geopolítico convulso, con crisis como la compleja situación en Oriente Medio.
Sánchez ha mantenido sus críticas hacia Trump, argumentando que no respeta el derecho internacional, mientras que Lula advirtió esta semana que las amenazas del expresidente estadounidense no benefician a la democracia. Además, es previsible que aborden la situación de países de América Latina, como Venezuela tras el relevo en su presidencia, y Cuba.
En la agenda también figurará la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Madrid el próximo mes de noviembre, y para la cual el Gobierno español aspira a contar con una amplia representación de presidentes de la región. Asimismo, se discutirá el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Mercosur, que Brasil ya ha ratificado.




