WASHINGTON.- El Gobierno de Estados Unidos levantó este martes las sanciones impuestas al sistema de banca pública venezolana, incluyendo al Banco Central de Venezuela. Esta medida representa un paso significativo en el proceso de normalización de las relaciones entre Washington y Caracas.
La determinación, anunciada por el Departamento del Tesoro, abarca también al Banco de Venezuela, al Banco Digital de los Trabajadores y al Banco del Tesoro. Además, se incluyen en esta flexibilización cualquier entidad en la que alguna de estas instituciones tenga una participación directa o indirecta del 50 % o más.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, emitió simultáneamente una licencia general que autoriza las «transacciones comerciales» con el Gobierno de Venezuela, aunque con previa aprobación de Washington para ciertas operaciones.
Estas nuevas directrices se producen menos de dos semanas después de que EE.UU. retirara a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, de su lista de sancionados y suponen un paso más en el deshielo de relaciones entre Washington y Caracas.
Sin estas restricciones, las principales instituciones bancarias venezolanas podrán reingresar al sistema financiero estadounidense y operar legalmente con el dólar, facilitando el comercio y las transacciones internacionales.
El Gobierno de Estados Unidos ha avanzado en la normalización de las relaciones diplomáticas con el país caribeño, las cuales se habían roto en 2019. En paralelo, Washington también ha flexibilizado progresivamente las estrictas sanciones económicas que había impuesto a Caracas bajo el anterior mandato de Donald Trump (2017-2021), en una estrategia que buscaba presionar la salida del presidente Nicolás Maduro.




