WASHINGTON.- El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció el martes que Washington «va a tener que reexaminar» su relación con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) una vez que haya concluido la guerra contra Irán.
Rubio, quien previamente fue «uno de los defensores más firmes de la OTAN» durante su etapa en el Senado de Estados Unidos, destacó que la alianza tenía un «gran valor» para su país.
Gran parte de ese valor, según Rubio, radicaba en la presencia de bases militares en Europa, que permitían a las fuerzas armadas estadounidenses «proyectar poder en diferentes partes del mundo».
El diplomático advirtió que si la alianza de la OTAN «significa que no podemos usar esas bases, que de hecho ya no podemos usar esas bases para defender los intereses de Estados Unidos, entonces la OTAN es una calle de sentido único».
Aclaró que Washington no estaba solicitando a sus aliados de la OTAN que realizaran ataques aéreos en la guerra contra Irán, pero sí esperaba poder utilizar sus instalaciones militares. «Cuando necesitamos que nos permitan usar sus bases militares, ¿su respuesta es ‘no’? Entonces, ¿para qué estamos en la OTAN? Hay que plantearse esa pregunta», enfatizó Rubio.
Estas declaraciones se producen en un contexto donde varios países europeos han restringido el uso de bases en sus territorios por parte del ejército estadounidense. Específicamente, este martes, Italia negó el permiso de aterrizaje a un avión estadounidense que se dirigía a Oriente Medio para una misión de combate. Un día antes, el lunes, España cerró su espacio aéreo a los aviones estadounidenses que realizaban misiones contra Irán.


