Santo Domingo.- Manuel Vidal Ramírez, exsuperintendente del Distrito escolar 6 de Nueva York, sostuvo recientemente que si los hijos de funcionarios y legisladores dominicanos asistieran a las escuelas públicas, la calidad académica y la disciplina en estos centros mejorarían significativamente.
“No conozco ningún legislador que tenga sus hijos en escuelas públicos”, expresó el destacado profesional cuando se le preguntó por qué la inversión del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) no ha logrado mejoras sustanciales en el sistema educativo público.
No existe la voluntad política para que las escuelas mejoren, porque sus hijos no están ahí”, indicó Ramírez, quien tuvo bajo su responsabilidad 42 escuelas y más de 20,000 estudiantes durante su gestión como Superintendente en Nueva York.
“Si nadie envía a sus hijos a las escuelas públicas porque se van a interesar por mejorarlas”, precisó el educador, refiriéndose a quienes dirigen el Estado y hacen las leyes nacionales.
Cuando no existe la voluntad política para que eso mejore, porque tus hijos no están ahí, se hace cuesta arriba el cambio”, significó Manuel Vidal Ramírez, quien también fue director de escuelas durante 10 años.
Graduado en ingeniería por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Ramírez afirmó que para acceder a puestos de alto nivel en el sistema educativo de Estados Unidos es un requisito que los funcionarios o sus hijos hayan estudiado en escuelas públicas.
“La capacitación continua de maestros y directores es imprescindible”, precisó Ramírez, quien fue jubilado hace 2 años por el estado norteamericano.
Igualmente, expresó que en el sistema escolar público dominicano falta una visión clara sobre hacia dónde debe ir la enseñanza y un plan de acción para materializar esa visión.
Además, considera que la escasa supervisión del proceso de enseñanza-aprendizaje impide atender con rigurosidad debida problemas como el bajo rendimiento académico de maestros y estudiantes, la indisciplina en el entorno escolar y el deterioro de las instalaciones.
Los directores de escuelas dominicanos no están asumiendo su rol para llevar a feliz término el proceso educativo, afirmó Ramírez.




