Santo Domingo.- Intensas precipitaciones registradas la madrugada de este miércoles en el Gran Santo Domingo provocaron inundaciones urbanas y deslizamientos de tierra, generando preocupación entre los residentes y evocando el recuerdo de episodios similares vividos en noviembre de 2022 y 2023.
Las lluvias alcanzaron niveles significativos, como los 400 milímetros registrados en Santo Domingo Oeste, cifras que se asemejan a las de noviembre de 2023 y superan los 267 milímetros del 4 de noviembre de aquel año.
La principal distinción en esta ocasión fue el horario de las precipitaciones, que se produjeron mientras gran parte de la población dormía, resultando en el abrupto despertar de numerosos ciudadanos al percatarse de la entrada de agua en sus viviendas.
“Esta vez no pasó nada más grave porque la gente estaba en su casa durmiendo y no como aquel noviembre que todo el mundo estaba en la calle”, comentó Alberto Pérez, testigo de los daños en el puente de la cañada próximo a Cuesta Hermosa, en Arroyo Hondo. En esta misma zona, además del desbordamiento de la cañada, se reportó un deslizamiento de tierra en la carretera La Isabela, que requirió la intervención de las autoridades para restablecer el tránsito vehicular.
Asimismo, se registraron importantes inundaciones en vías urbanas como Camino Chiquito y La Vega Real, lo que dificultó el desplazamiento matutino de los ciudadanos. “Estamos presos y el agua bajando a cero”, expresó Francisco Rubiera, empleado de un negocio de catering cuya entrada quedó anegada, al observar la prolongada inundación en la calle La Vega Real.
Según el informe del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), se prevé la continuación de los aguaceros durante la tarde y noche, debido a la presencia de una atmósfera con alta humedad e inestabilidad, asociada a una vaguada en varios niveles de la troposfera y el viento húmedo de componente sur.


