Nueva York.- La estética natural se posiciona como una destacada tendencia en el ámbito de la gastronomía contemporánea. La incorporación de zanahorias multicolores, incluyendo variedades moradas, blancas y amarillas, no solo eleva la presentación visual de un plato a niveles de alta cocina, sino que también enriquece el aporte de fitonutrientes y antioxidantes a la dieta.
Contrario a la creencia popular de que la cocción disminuye las propiedades de las verduras, estudios recientes indican que en el caso específico de la zanahoria, el calor facilita la liberación del betacaroteno, optimizando su absorción por el organismo. Esta particularidad combina ciencia y sabor en una experiencia culinaria.
La receta en cuestión es una creación original de Katie Workman, reconocida autora de dos libros de cocina y colaboradora gastronómica de la agencia de noticias Associated Press (AP).
Para realzar el atractivo de las zanahorias durante la celebración de Pascua, Workman ha revelado dos claves fundamentales: un corte longitudinal que favorece una caramelización óptima y la adición de un pesto fresco a base de espinacas y perejil, el cual introduce un contraste de sabor vibrante.


