REDACCIÓN INTERNACIONAL.- La Guardia Revolucionaria iraní emitió una advertencia este viernes a la población de los países que albergan bases militares de Estados Unidos, instándolos a mantenerse a una distancia mínima de 500 metros de cualquier lugar que ofrezca cobijo a militares estadounidenses.
Según un comunicado recogido por la agencia nacional de noticias IRNA, numerosos miembros de las fuerzas armadas estadounidenses han abandonado sus bases «por temor a represalias» iraníes en el contexto actual del conflicto y se han trasladado a edificios convencionales para dirigir sus operaciones desde allí.
«Advertimos a la población de los países donde se encuentran las tropas estadounidenses que mantengan inmediatamente una distancia mínima de 500 metros de los alojamientos residenciales clandestinos y los escondites de los estadounidenses para garantizar su propia seguridad», afirmó la Guardia Revolucionaria en el comunicado.
El poderoso mecanismo militar iraní aseguró que «no dudará en llevar a cabo una rápida represalia» contra sus enemigos si continúan los ataques contra infraestructuras y bienes civiles. La Guardia Revolucionaria insta a la población de la región a informar directamente a su departamento de Relaciones Públicas sobre movimientos o traslados de personal militar estadounidense.
Esta advertencia se produce casi dos semanas después de que Estados Unidos e Irán retomaran los ataques, rompiendo el alto el fuego pactado en junio tras los ataques de Teherán contra buques comerciales en el estratégico estrecho de Ormuz.
Washington alega que busca debilitar las capacidades de la Guardia Revolucionaria iraní y proteger el tránsito por la vía marítima. Irán, por su parte, ha respondido con ataques diarios a países de Oriente Medio aliados de EE.UU., entre ellos Kuwait, Baréin, Jordania o Catar.
El ministro de Exteriores de Pakistán, país que junto a Catar está mediando entre ambas potencias para hallar una solución diplomática al conflicto, ha pedido a Irán mantener el diálogo y trabajar sobre el Memorando de Islamabad durante una reunión en los márgenes del Consejo de Ministros de Exteriores de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Kirguistán.




