SANTO DOMINGO.- La tarde del pasado lunes estuvo marcada por intensas precipitaciones acompañadas de granizo y fuertes ráfagas de viento, que afectaron significativamente al Distrito Nacional, Santo Domingo Este y otras localidades de la República Dominicana. Este cambio abrupto en las condiciones climáticas generó sorpresa y diversas afectaciones en la población.
En cuestión de minutos, las calles se vieron anegadas, obligando a conductores y peatones a buscar refugio. La inusual caída de granizo, un fenómeno poco frecuente en el territorio nacional, fue ampliamente documentada y compartida en redes sociales, reflejando la magnitud del evento.
Los vientos, de considerable intensidad, provocaron daños en infraestructuras urbanas. Se reportaron afectaciones en el edificio Malecón Center y la caída de árboles en las inmediaciones de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en el Distrito Nacional, lo que resultó en obstrucciones temporales de la vía pública y momentos de alarma en la comunidad universitaria.
El transporte público también sufrió las consecuencias de la intemperie. Se registraron filtraciones de agua en unidades y vehículos varados, dificultando el desplazamiento de los ciudadanos. Usuarios del Metro de Santo Domingo experimentaron demoras significativas, permaneciendo en estaciones como Centro de los Héroes a la espera de que disminuyeran las lluvias y las inundaciones en sus alrededores.
La Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) emitió alertas por acumulación de agua en puntos críticos como la Autopista Las Américas, cerca del Puente Juan Carlos, instando a los conductores a extremar las precauciones y reducir la velocidad.
Según el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), estas condiciones adversas están asociadas a un sistema frontal estacionario y a la incidencia de una vaguada, factores que mantienen la inestabilidad atmosférica en gran parte del país. La institución advirtió sobre la persistencia de la posibilidad de nuevas granizadas en diversas provincias.
Ante este escenario, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) ha mantenido niveles de alerta en múltiples demarcaciones a nivel nacional, previendo el riesgo de inundaciones urbanas y rurales, crecidas de ríos, arroyos y cañadas, y posibles deslizamientos de tierra.
Las autoridades han reiterado el llamado a la población a evitar cruzar cuerpos de agua con alto caudal, abstenerse de visitar balnearios y mantenerse informada a través de los reportes oficiales. Lamentablemente, se han confirmado al menos 2 fallecimientos directamente relacionados con las inundaciones ocasionadas por estas lluvias.
El país permanece bajo vigilancia meteorológica mientras los fenómenos atmosféricos continúan generando impactos en distintos puntos del territorio nacional.




