TEHERÁN.- Irán afirmó este miércoles que Kuwait y Baréin son directamente responsables de los ataques ejecutados por Estados Unidos contra su territorio y un petrolero iraní, justificando los bombardeos lanzados posteriormente contra ambas naciones al considerar que actuó en defensa de su soberanía.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní señaló la “responsabilidad directa y clara” de los gobiernos de Kuwait y Baréin por supuestamente haber permitido el uso de sus territorios para llevar a cabo operaciones militares contra la República Islámica.
“La República Islámica de Irán, en ejercicio de su derecho inherente a defender su integridad territorial y su soberanía nacional, utilizará todos sus medios para hacer frente a las acciones agresivas, incluso actuando contra el origen y la fuente de dicha agresión”, advirtió la cancillería iraní.
La escalada de tensión entre Irán y Estados Unidos se intensificó durante la noche, cuando fuerzas estadounidenses atacaron una torre de comunicaciones en la isla iraní de Qeshm y un petrolero iraní. En respuesta, Teherán lanzó misiles contra objetivos vinculados a Estados Unidos en Kuwait y Baréin.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Kuwait informó que una persona murió y varias resultaron heridas como consecuencia de los ataques iraníes. Además, indicó que el aeropuerto internacional sufrió daños significativos.
Por su parte, Baréin informó que sus sistemas de defensa antiaérea lograron interceptar tres misiles y varios drones lanzados por Irán contra objetivos en el país del golfo Pérsico. Las autoridades bareiníes no reportaron víctimas, aunque confirmaron que se mantuvieron en máxima alerta ante la posibilidad de nuevos ataques.
La nueva ola de hostilidades ocurre después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desmintiera en redes sociales las versiones difundidas por medios iraníes que aseguraban que las negociaciones entre Washington y Teherán habían sido suspendidas.
El intercambio de ataques eleva la preocupación internacional sobre una posible expansión del conflicto en Oriente Medio, una región clave para la estabilidad energética y geopolítica mundial.


