Teherán.- Las Fuerzas Armadas de Irán informaron este lunes haber impedido el ingreso de destructores atribuidos a Estados Unidos e Israel en las cercanías del Estrecho de Ormuz. Esta acción se enmarca en una advertencia previa de Teherán de atacar a cualquier fuerza extranjera que intente adentrarse en sus aguas.
De acuerdo con un comunicado oficial de las relaciones públicas del Ejército iraní, difundido por la agencia Tasnim, la maniobra fue ejecutada por la Fuerza Naval mediante una advertencia rápida y contundente, logrando evitar la penetración de los buques extranjeros en el área marítima controlada por Irán.
El general de división Ali Abdolahi, comandante del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya, reafirmó la posición de Irán de atacar a cualquier fuerza que intente cruzar este paso estratégico.
En declaraciones recogidas por la agencia EFE, Abdolahi sentenció: «Advertimos de que cualquier fuerza armada extranjera, especialmente el agresivo ejército estadounidense, será blanco de nuestros ataques si intenta acercarse o entrar en el Estrecho de Ormuz«.
Ante la creciente inestabilidad en la región, el alto mando militar emitió instrucciones específicas para la navegación civil y petrolera. El general Abdolahi exigió a todos los buques comerciales y petroleros abstenerse de transitar sin la debida coordinación con las Fuerzas Armadas iraníes desplegadas en el Estrecho de Ormuz, a fin de garantizar su seguridad.
Según el jefe militar, las iniciativas de la administración del entonces presidente Donald Trump para «alterar la situación actual no tendrán otro resultado que complicar aún más el escenario y poner en riesgo la seguridad de las embarcaciones en esta zona».
La postura iraní se produce en respuesta a la operación «Proyecto Libertad«, anunciada por el expresidente Donald Trump en Truth Social. Esta misión militar estadounidense, diseñada para liberar embarcaciones bloqueadas, prevé la movilización de más de 100 aeronaves, destructores navales, drones y un contingente de 15.000 soldados.
El objetivo declarado de esta operación es la liberación de embarcaciones supuestamente atrapadas por un bloqueo iraní, tras recibir peticiones de auxilio de diversos gobiernos. El conflicto en la zona se ha mantenido latente desde el 28 de febrero, fecha en que estallaron las hostilidades, seguidas por un bloqueo naval estadounidense aplicado sobre puertos iraníes desde el 13 de abril.


