BRASILIA.- El juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, instructor del emblemático ‘caso Marielle Franco’, solicitó este miércoles la condena para los cinco acusados de planificar, ordenar y encubrir el asesinato de la concejala de Río de Janeiro y activista social, ocurrido en 2018.
El magistrado dio por probado que João ‘Chiquinho’ Brazão, exdiputado federal, y su hermano Domingos Brazão, consejero del Tribunal de Cuentas de Río, fueron los «mandantes» del crimen. Ambos son señalados como integrantes de una organización armada con «fines políticos y económicos».
Según el juez De Moraes, los hermanos Brazão y los demás imputados consideraban a la “aguerrida” edil izquierdista como «un obstáculo relevante» para sus negocios inmobiliarios ilegales. Estos negocios se basaban en la ocupación y el reparto de terrenos en favelas de la zona oeste de Río.
La solicitud de condena se extendió a los otros tres acusados. Entre ellos, Rivaldo Barbosa, exjefe de la Policía Civil de Río, por garantizar la impunidad de los implicados al «obstruir» las investigaciones, presuntamente estando en la nómina de grupos milicianos compuestos por policías y expolicías corruptos.
Asimismo, el juez halló culpables a Ronald Paulo Alves, expolicía militar, por suministrar información «esencial» para la ejecución del crimen, y a Robson Calixto Fonseca, conocido como ‘Peixe‘, descrito como «hombre de confianza» de los Brazão.
De Moraes enfatizó la motivación «política» detrás del asesinato de Franco y su chofer, Anderson Gomes, quienes fueron acribillados a tiros la noche del 14 de marzo de 2018 mientras se trasladaban en un vehículo por el centro de Río. Este atentado causó gran conmoción internacional y en él sobrevivió una asesora de la concejala.
«Se pretendía dar un recado (…) Y aquí la cuestión política se mezcla con la misoginia, el racismo y la discriminación, pues Marielle era una mujer negra, pobre, que estaba desafiando los intereses de los milicianos. ¿Y cuál sería el recado más fuerte? Eliminarla, pensando que no tendría una gran repercusión», expuso el magistrado.
El relator fundamentó su petición en la confesión de uno de los autores materiales ya convictos, el expolicía Ronnie Lessa, quien detalló cómo fue contactado para «matar a Marielle Franco» y las promesas de lotes de tierra en un área «bajo la influencia política y criminal de los hermanos Brazão» a cambio.
«Está demostrada la total conexión entre la forma de pago (por el asesinato) y la motivación del crimen» porque los Brazão «no solo tenían contacto con la milicia, eran la milicia», aseveró De Moraes.
Frente a la tesis de los abogados defensores, quienes alegaron que la denuncia se basaba únicamente en la confesión de Lessa, el juez afirmó la existencia de vastas «pruebas documentales» que corroboran su testimonio.
Por lo tanto, consideró que «no hay lugar a dudas» sobre la existencia de «una peligrosa organización criminal armada que continúa actuando» en la zona oeste de Río, y que con el asesinato de Franco esperaba «continuar» con la ocupación, regularización y el comercio irregular de terrenos, actividad que se vio amenazada por la actuación política de la concejala.
Tras la exposición del relator, se espera que los otros tres jueces de la sala presenten sus conclusiones, y se anticipa que una sentencia por mayoría simple podría ser emitida este mismo miércoles.


