Brasilia.- La Primera Sala del Tribunal Supremo de Brasil ha programado para el 16 de junio el inicio del juicio al exdiputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y acusado de obstruir el proceso judicial contra su padre por golpismo. Este anuncio fue hecho oficialmente este miércoles por la corte.
El juez Flávio Dino, presidente de la Primera Sala, ha fijado para dentro de dos semanas el análisis del caso penal después de que el relator del caso, Alexandre de Moraes, liberara la causa para su apreciación por parte de sus otros tres compañeros de sala.
Eduardo Bolsonaro, quien se autodenomina «exiliado» en Estados Unidos desde principios de 2025 tras declararse víctima de una «persecución política», responde por un delito de «coacción en el curso de un proceso», que en Brasil está castigado con entre uno y cuatro años de prisión.
Según la denuncia presentada por la Fiscalía, Eduardo Bolsonaro se reunió con representantes del Gobierno de Donald Trump para promover sanciones contra su país, con el objetivo de obstaculizar el juicio que enfrentaba su padre, acusado de intento de golpe de Estado.
A partir de estas maniobras, la Administración Trump impuso sanciones políticas y financieras a jueces del Supremo y funcionarios del Ejecutivo brasileño, además de decretar aranceles de hasta el 50% sobre una gran parte de los productos suramericanos.
Estas medidas fueron revertidas meses después, justo en medio de las últimas fases del juicio contra Jair Bolsonaro, quien finalmente fue condenado el pasado 11 de septiembre a 27 años de cárcel por «liderar» una trama golpista tras perder las elecciones de 022 frente al actual gobernante, Luiz Inácio Lula da Silva.
La Fiscalía brasileña sostiene que Eduardo Bolsonaro fomentó la intervención del Gobierno estadounidense para intentar impedir que el Supremo condenara a su padre. Según la opinión de la Fiscalía, está comprobado que el exdiputado «utilizó deliberadamente graves amenazas contra las autoridades responsables» por el juicio por golpismo contra su progenitor, algunas de las cuales «se concretaron con el fin de favorecer el interés» del expresidente.
Eduardo Bolsonaro, quien perdió su escaño de diputado tras ausentarse sin justificación durante un largo periodo de sesiones en la Cámara Baja, está representado en el proceso por un defensor público ya que no nombró abogado, a pesar de haber sido notificado del caso hasta por medio de un edicto público.
La designación de la fecha para el juicio se produce en medio de una nueva crisis diplomática entre Brasil y Estados Unidos, después de que la oficina comercial de la potencia norteamericana propuso nuevos aranceles contra la nación suramericana por supuestas prácticas comerciales «desleales» y uso de trabajo esclavo.


