Moscú.- El Kremlin instó este viernes a la Unión Europea (UE) a reconsiderar su política hacia Ucrania, luego de que la Fiscalía Federal de Alemania acusara a un hombre ucraniano de presuntamente participar en el sabotaje de los gasoductos Nord Stream, ocurrido en septiembre de 2022 al inicio de la invasión rusa.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que los países miembros del bloque europeo deberían tomar en cuenta este caso al evaluar tanto la posible adhesión de Ucrania a la UE como el fortalecimiento de sus vínculos políticos y militares con Bruselas.
Peskov calificó de «paradójico» que Alemania continúe destinando recursos para apoyar militarmente a Kiev, pese a la investigación abierta por las autoridades alemanas sobre el ataque a una infraestructura energética considerada estratégica para Europa.
El portavoz presidencial ruso sostuvo que la acusación presentada por la Fiscalía alemana coincide con la versión que Moscú ha defendido desde el inicio de las investigaciones.
Según el Gobierno ruso, el sabotaje contra los gasoductos Nord Stream constituye un acto terrorista contra infraestructura crítica de la Unión Europea y, a su juicio, demuestra la supuesta implicación del Estado ucraniano en la planificación de la operación.
La Fiscalía Federal de Alemania informó el jueves que un ciudadano ucraniano fue acusado de complicidad en un crimen de guerra, alteración de servicios públicos, provocación de explosiones y destrucción de infraestructuras, en relación con el sabotaje de los gasoductos submarinos Nord Stream.
De acuerdo con el comunicado oficial, el acusado habría participado junto a otros militares en la elaboración de un plan para destruir los gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2, supuestamente por solicitud de autoridades ucranianas.
El ciudadano identificado como Serguí K. negó las acusaciones y aseguró que, en la fecha de los hechos, se desempeñaba como comandante del Ejército ucraniano y permanecía en territorio de Ucrania.
Su defensa sostiene que no participó en la operación y rechaza cualquier vínculo con el ataque contra la infraestructura energética.
Diversas fuentes de seguridad citadas en la investigación indican que la operación habría sido ejecutada por una unidad de élite del Ejército ucraniano.
Las mismas versiones sostienen que el plan habría contado con la aprobación del entonces comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Valeri Zaluzhni, quien también ha rechazado las acusaciones. Según esas fuentes, el presidente Volodímir Zelenski no habría autorizado la operación.




