WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS.- La Corte Suprema de Estados Unidos ha iniciado este miércoles el examen del derecho a la ciudadanía por nacimiento, un caso de trascendental importancia en las últimas décadas y una de las prioridades del expresidente Donald Trump, quien decidió asistir a la audiencia.
La presencia de Trump en la sesión, programada para las 10H00 (14H00 GMT), fue confirmada por la agencia AFP. Esta marca la primera vez que un presidente en ejercicio asiste a los debates del máximo tribunal, cuyas sesiones no son transmitidas en directo ni grabadas.
En enero del año pasado, durante su mandato, Trump emitió un decreto presidencial que buscaba limitar la adquisición automática de la ciudadanía estadounidense para niños nacidos en Estados Unidos de padres indocumentados o con visados temporales.
Esta medida representaba un desafío directo a la jurisprudencia establecida desde finales del siglo XIX. Un precedente clave es el caso de Wong Kim Ark, nacido en San Francisco en 1873 de padres chinos, a quien en 1895 se le negó el reingreso al país tras un viaje a China bajo la Ley de Exclusión China.
Wong Kim Ark apeló su caso basándose en la 14ª Enmienda de la Constitución estadounidense. Dicha enmienda establece que «todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanas de Estados Unidos y del Estado en el que residan».
La Corte Suprema falló a favor de Wong Kim Ark, ratificando que la 14ª Enmienda, promulgada tras la traumática Guerra Civil de 1861-65, tenía como objetivo principal confirmar el derecho a la ciudadanía de los millones de esclavos liberados de origen africano y sus descendientes.
Durante más de un siglo, Estados Unidos ha aplicado esta norma de forma extensiva a todos los nacidos en su territorio o bajo su jurisdicción.
No obstante, el flujo continuo de inmigrantes indocumentados en las últimas décadas ha impulsado a algunos juristas conservadores a solicitar una revisión de este derecho.
Cabe destacar que los hijos de diplomáticos y los miembros de tribus nativas soberanas no poseen un derecho automático a la ciudadanía estadounidense.
La orden ejecutiva del expresidente Trump se fundamenta en la premisa de que quienes se encuentran en Estados Unidos ilegalmente o con un visado temporal no están «sujetos a la jurisdicción» del país y, por ende, deberían ser excluidos de la ciudadanía automática.
Hasta la fecha, cuatro instancias judiciales inferiores a la Corte Suprema han declarado este decreto inconstitucional.
El procurador general del Gobierno, John Sauer, argumentó ante la Corte Suprema que «para obtener la ciudadanía (…), una persona debe haber nacido tanto «en Estados Unidos» como estar ‘sujeta a su jurisdicción’».
«Los hijos de extranjeros presentes temporalmente o de extranjeros ilegales no reúnen los requisitos, porque sus padres no tienen domicilio en Estados Unidos y, por tanto, no le deben la lealtad requerida», añadió Sauer.
Por su parte, Steven Schwinn, profesor de derecho constitucional en la Universidad de Illinois en Chicago, expresó su convencimiento de que la Corte Suprema probablemente respaldará la postura de los tribunales inferiores, rechazando la impugnación a la ciudadanía por nacimiento.
Schwinn declaró a la AFP que «este es un tribunal que ha recurrido a la historia y la tradición como guía importante para comprender la Constitución».
«Y sería un poco sorprendente que, después de 150 años, de repente descubriéramos que hemos estado aplicando mal la Cláusula de Ciudadanía», que fue aprobada con la 14ª Enmienda, puntualizó el profesor.
Según Sauer, la ciudadanía automática «proporciona un poderoso incentivo para la migración ilegal» y ha propiciado el fenómeno del «turismo de parto».
Cifras del centro de estudios Pew Center indican que aproximadamente 10 millones de inmigrantes hispanos se encontraban en situación irregular en Estados Unidos en 2023.




