MIAMI, EE.UU..- La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) reconoció este jueves “errores” técnicos y fallas de gestión en la misión de la nave Starliner de Boeing, lo que resultó en una extensión drástica de la permanencia de dos astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI).
El lanzamiento, ocurrido el 5 de junio de 2024 desde Florida, originalmente programado para una duración de entre ocho y catorce días, se extendió hasta marzo de 2025. Esta prolongación se debió a la detección de anomalías en el sistema de propulsión de la cápsula mientras esta se encontraba en órbita.
Esta situación obligó a la agencia espacial estadounidense a ordenar el regreso de la Starliner sin los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams. Ambos tripulantes retornaron a la Tierra aproximadamente nueve meses más tarde, a bordo de una misión operada por SpaceX, empresa fundada por el magnate Elon Musk.
Según un informe presentado esta semana, la NASA ha admitido que los inconvenientes no se limitaron únicamente a aspectos técnicos.
La investigación independiente reveló una confluencia de fallas de hardware, deficiencias en los procesos de pruebas y certificaciones, errores de liderazgo y deficiencias en la cultura organizacional. Estos factores influyeron en decisiones críticas de ingeniería y operación, tanto antes como después del lanzamiento.
“Las dificultades técnicas durante el acoplamiento con la Estación Espacial Internacional fueron muy evidentes”, declaró Jared Isaacman, administrador de la NASA.
Y añadió: “Para emprender misiones que cambian el mundo, debemos ser transparentes tanto sobre nuestros éxitos como sobre nuestras deficiencias. Tenemos que asumir nuestros errores y asegurarnos de que no vuelvan a ocurrir”.
Isaacman, quien asumió la dirección de la agencia espacial en diciembre pasado, subrayó que, más allá de los problemas técnicos, “está claro que la NASA permitió que el objetivo general del programa –contar con dos proveedores capaces de transportar astronautas hacia y desde la órbita (el otro es SpaceX)– influyera en decisiones de ingeniería y operativas, especialmente durante e inmediatamente después de la misión”.
El administrador también indicó que la agencia espera “seguir trabajando con Boeing mientras ambas organizaciones implementan acciones correctivas y devuelven al Starliner al vuelo solo cuando esté listo”.
El Programa de Tripulación Comercial de la NASA busca asegurar un transporte seguro, confiable y rentable hacia la EEI y la órbita terrestre baja. Adicionalmente, estas misiones tienen el propósito de ampliar la capacidad de investigación y sentar las bases para la futura exploración humana de la Luna y Marte.




