WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este jueves la primera reunión de su Junta de Paz, anunciando su intención de expandir los esfuerzos para la resolución de conflictos a un escenario global, más allá de Gaza. Además, el mandatario ofreció colaborar con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para “devolverle la salud” al sistema que previamente había criticado.
Durante la clausura del encuentro en el Instituto de la Paz de Washington, rebautizado con su nombre, Trump afirmó: «Vamos a hacer de Gaza un lugar muy próspero y seguro. Y también quizá vayamos un paso más allá. Donde veamos focos de conflicto en el mundo, probablemente podamos ocuparnos de ellos con mucha facilidad, con este grupo extraordinario de personas poderosas y brillantes».
El mandatario destacó la resolución del conflicto entre Israel y el grupo palestino Hamás en la Franja de Gaza, acuerdo alcanzado en Egipto el pasado octubre, como un precedente para fortalecer la posición de este nuevo organismo. Sin embargo, una mayoría de los grandes actores mundiales ha mostrado resistencia a unirse, asistiendo como invitados u observadores.
En sus palabras inaugurales, Trump reiteró que la mayoría de los al menos 35 países invitados a unirse al organismo “han aceptado, y los que no lo han hecho, lo harán”. Anunció que Noruega se ha comprometido a organizar un evento de la entidad próximamente.
El presidente estadounidense anunció que Estados Unidos contribuirá con 10.000 millones de dólares a la iniciativa, concebida inicialmente para la resolución del conflicto en Gaza.
Asimismo, informó que Kazajistán, Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Baréin, Catar, Arabia Saudí, Uzbekistán y Kuwait han comprometido más de 7.000 millones de dólares para el paquete de ayuda destinado al territorio palestino.
Por su parte, Gianni Infantino, presidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), confirmó el apoyo de la organización deportiva para recaudar 75 millones de dólares destinados a proyectos deportivos en Gaza.
Trump destacó que «las naciones representadas aquí hoy no solo están contribuyendo con dinero, algunas también están prometiendo personal para ayudar a preservar el alto el fuego y asegurar una paz duradera».
Durante la reunión, se anunció el compromiso de cinco países miembros de la Junta para aportar personal a la Fuerza Internacional de Estabilización (FSI), contemplada en el plan de paz.
Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Kosovo y Albania son las naciones que, hasta el momento, han comprometido personal. Aunque los detalles específicos sobre el total de efectivos están pendientes, se anticipa que el número ascenderá a unos 20.000, según el mayor general estadounidense Jasper Jeffers, comandante de la FSI.
Esta fuerza colaborará con unos 12.000 policías palestinos, cuyo despliegue inicial está previsto en Rafah, en la frontera con Egipto.
El presidente de Argentina, Javier Milei, ofreció el apoyo de los Cascos Blancos de su país para integrar esta fuerza.
La mayoría de los más de 20 miembros fundadores de la Junta son aliados de Trump, mientras que las grandes potencias y casi la totalidad de los países europeos han manifestado reticencia a unirse, bajo la premisa de que el organismo podría debilitar el papel de la ONU.
El presidente estadounidense, quien en múltiples ocasiones ha criticado la ineficacia de la Organización de las Naciones Unidas para resolver conflictos y retiró a su país de la Organización Mundial de la Salud (OMS), propuso ahora trabajar “de nuevo” con el bloque multinacional para “devolverle la salud”.
«Necesita ayuda. Tiene un potencial enorme, pero necesita mucha ayuda», declaró Trump, quien además vaticinó que su Junta alcanzará tal éxito que «prácticamente supervisará a las Naciones Unidas y se asegurará de que funcionen bien».
Señaló que, desde la reunión fundacional de su entidad en Davos, Suiza, han estado colaborando estrechamente con las Naciones Unidas, y expresó su intención de conversar con el secretario general del organismo, António Guterres, tras la conclusión de este encuentro en Washington.
En medio de los elogios a la voluntad de los miembros y al potencial de su Junta para alcanzar la paz en Oriente Medio, Trump emitió una advertencia directa a Irán, país al que ha amenazado con acciones militares en los próximos días si no se llega a un acuerdo para limitar su programa nuclear.
«Ahora es el momento de que Irán se una a nosotros en un camino que complete lo que estamos haciendo. Y si se unen a nosotros, será genial», afirmó Trump, en un contexto en el que las Fuerzas Armadas estadounidenses realizan un significativo despliegue naval y aéreo en la región.
El presidente insistió en que «no podemos seguir amenazando la estabilidad de toda la región y debemos llegar a un acuerdo», y advirtió que podría tomar una decisión sobre un posible ataque a Irán en los «próximos diez días».




