Pekín, China.- El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha denunciado este martes los “juegos muy peligrosos” de Estados Unidos y sus aliados en Asia, a quienes responsabilizó de intensificar las tensiones geopolíticas en la región. Según el diplomático ruso, estas acciones buscan frenar la creciente influencia de Moscú y de China en el escenario internacional.
La visita oficial de Lavrov a Pekín, donde fue recibido con honores, se produce en un contexto de estrechamiento de relaciones entre Rusia y China, fortalecidas especialmente tras la invasión de Ucrania en 2022. Ambas potencias mantienen una cooperación estratégica que abarca lo económico, político y diplomático.
Durante su encuentro con el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, Lavrov subrayó la necesidad de reforzar la coordinación bilateral en temas internacionales clave. De acuerdo con la diplomacia china, ambas naciones buscan consolidar una postura común frente a los desafíos globales.
El canciller ruso alertó que en el este del continente euroasiático se están desarrollando dinámicas que podrían desestabilizar la región. “Se están llevando a cabo juegos muy muy peligrosos”, afirmó, según la agencia rusa Tass.
Lavrov señaló que temas sensibles como Taiwán, el mar de China Meridional y la península coreana se han convertido en epicentros de tensión. A su juicio, estos escenarios, antes caracterizados por la cooperación, están siendo alterados por intereses externos.
En el caso de Taiwán, Pekín insiste en que se trata de una parte integral de su territorio y rechaza firmemente el apoyo militar de Washington a la isla, al considerar que vulnera su soberanía.
Las relaciones entre China y Japón también han mostrado signos de deterioro, especialmente tras declaraciones de la política japonesa Sanae Takaichi, quien sugirió la posibilidad de una intervención militar en caso de un conflicto en Taiwán.
Por otro lado, en el mar de China Meridional, continúan las disputas entre China y Filipinas por varios islotes estratégicos, en medio de la estrecha cooperación militar de Manila con Estados Unidos.
Este complejo panorama evidencia un aumento de las tensiones en Asia, donde las principales potencias globales refuerzan sus posiciones en un delicado equilibrio geopolítico.




