NUEVA YORK.-
El representante republicano por Tennessee, Andy Ogles, ha vuelto a arremeter contra el reguetonero puertorriqueño Bad Bunny y su espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, esta vez a través de un video publicado en la red social X. En sus declaraciones, Ogles afirmó que “la cultura estadounidense NO es la cultura latina”, generando una nueva oleada de controversia.
En el video, difundido este jueves, el congresista manifestó: “La cultura estadounidense NO es la cultura latina. Quieren reemplazar nuestra memoria cultural, convertirnos en un tercer mundo y destruirnos; no se lo permitiré”. Añadió, además, la frase “Estados Unidos primero”, subrayando su postura.
La publicación de Ogles incluía imágenes de la presentación de Bad Bunny en el momento en que el artista hacía mención a países de América. El representante se refirió al cantante como “Raunchy Rabbit” (Conejo Lascivo), criticando las “líricas vulgares” y los “actos sexuales en cámara” que, según él, se exhibieron, y mostró fotografías de Bad Bunny “perreando” con una de las bailarinas.
En el mismo video, Ogles exigió el despido del comisionado de la NFL y comparó el evento con “América Latina del tercer mundo”. “Yo quiero hacer a EE.UU. grande de nuevo. El presidente (Donald) Trump quiere hacer a EE.UU. grande de nuevo. Yo no quiero ser una pocilga de mier** de Brasil. Si tú quieres vivir en un país del tercer mundo en América Latina, ve a Brasil”, argumentó. También reiteró que “estar aquí es un privilegio”, en referencia a la presencia de artistas como Bad Bunny de Puerto Rico en Estados Unidos.
Estas declaraciones siguen a una carta enviada previamente por Ogles al presidente del Comité de Energía y Comercio de la Cámara Baja, Brett Guthrie, solicitando una investigación sobre la presentación de Bad Bunny. En la misiva, el congresista conservador calificó el espectáculo como “indecente”, “obsceno” y con contenido “sexualmente explícito”, pidiendo que se evaluara el cumplimiento de las regulaciones de transmisión por parte de la NFL y NBC Universal, bajo la supervisión de la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones), durante el Apple Music Super Bowl LX Halftime Show el 8 de febrero. Ogles enfatizó que el Super Bowl es un evento familiar con una “elevada responsabilidad para asegurar que la programación al aire… cumpla con las expectativas de decencia”.
El llamado a la investigación de Ogles ha generado reacciones encontradas. Por un lado, el presidente del Partido Demócrata de Puerto Rico (PDPR), Luis Dávila Pernas, instó al republicano a enfocarse en los problemas de sus constituyentes en Tennessee en lugar de criticar el espectáculo. Dávila Pernas interpretó el pedido de investigar si las líricas en español deben regirse por los mismos estándares que las líricas en inglés como una forma “elegante” de expresar desconocimiento y enojo. Además, defendió que la cultura latina es parte integral de Estados Unidos y que Bad Bunny no necesita aprobación congresional.
Ogles no ha sido el único republicano en criticar el show. La representante de Florida, María Elvira Salazar, también generó repudio al sugerir que un concierto completamente en español no es inclusivo y tildar el espectáculo de “feria cultural”. Salazar afirmó que el público del Super Bowl es mayoritariamente angloparlante y que un show sin subtítulos es “excluyente”. Sus comentarios provocaron la crítica de diversas organizaciones de la diáspora boricua. Posteriormente, el expresidente Donald Trump endosó la reelección de Salazar, elogiando su trabajo y su capacidad para confrontar “noticias falsas”.
El espectáculo de Bad Bunny, en contraste, fue concebido como un llamado a la inclusión, la unidad y el amor. Incluyó referencias a la cultura puertorriqueña y de otros países de América, denunciando la crisis eléctrica en la isla y rescatando la historia de la diáspora boricua con la presencia de la líder comunitaria de Nueva York, María Antonia Cay, conocida como “Toñita”. Con un balón que leía “Juntos somos América”, Bad Bunny buscó exaltar la diversidad del continente y recordar que EE.UU. es solo una parte de él.
La actuación del “Conejo Malo” fue ampliamente elogiada, incluso por la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española, que reconoció su labor en la difusión del idioma. El show de medio tiempo rompió récords de audiencia con más de 135 millones de espectadores, marcando un precedente histórico.


