Beirut.- El primer ministro libanés, Nawaf Salam, expresó su preocupación y frustración este viernes ante el rechazo a la propuesta de alto el fuego negociado con Israel. Según Salam, Teherán fue la primera en negarse al acuerdo, lo que demuestra que la guerra librada por el grupo chií Hizbulá es ajena al Líbano.
“Gracias a los esfuerzos del Estado libanés, a la iniciativa de nuestros hermanos árabes y a la comprensión de Estados Unidos, logramos alcanzar un acuerdo de alto el fuego en el Líbano”, declaró Salam durante una ceremonia para anunciar un llamamiento de ayuda humanitaria.
“Sin embargo, ayer el pueblo libanés se sorprendió al descubrir que la Guardia Revolucionaria Iraní fue la primera en rechazarlo, antes que cualquier otra parte. Esto confirma una vez más que esta guerra no es nuestra guerra, que no se libra por nosotros, sino en nuestro territorio y a costa de nuestro pueblo”, agregó el jefe del Gobierno.
El Líbano e Israel acordaron el miércoles un alto el fuego condicionado al cese de los ataques y presencia del grupo chií libanés Hizbulá, un aliado iraní que ayer mismo rechazó la propuesta y volvió a llamar a las autoridades locales a abandonar las negociaciones.
“Nuestra postura es clara: no se puede librar ninguna guerra en nuestro nombre sin nuestro consentimiento y ninguna decisión sobre la guerra o la paz puede ser tomada fuera del seno de nuestro Estado”, zanjó el dirigente, en un aparente mensaje a Hizbulá.
La propuesta de alto el fuego fue acordada durante una ronda de diálogo directo en Washington, donde desde el pasado abril se desarrollan negociaciones mediadas por Estados Unidos y en las que no participa el movimiento chií.




