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La fiebre del baloncesto vuelve a encender los negocios cercanos al Madison Square Garden tras el histórico campeonato de Nueva York
NUEVA YORK.— Por primera vez desde 1973, los New York Knicks inician una temporada de la NBA como campeones vigentes, una conquista que ha despertado nuevas expectativas entre los comerciantes y propietarios de negocios de Midtown Manhattan, quienes esperan que la pasión de los aficionados vuelva a traducirse en mayores ingresos.
Con el equipo neoyorquino preparándose para defender su corona, bares, restaurantes y establecimientos próximos al Madison Square Garden confían en que otra destacada actuación en los playoffs genere un importante movimiento económico en la zona.
Uno de los negocios que experimentó de cerca el impacto de la pasada campaña fue American Whiskey, un bar deportivo ubicado en la calle 30 Oeste, en la intersección con la Séptima Avenida, a pocos pasos del emblemático escenario donde juegan los Knicks.
Durante las 19 noches de los playoffs en las que el equipo atrajo multitudes, el establecimiento vivió una actividad extraordinaria, impulsada por los seguidores que se reunían para disfrutar de cada partido.
«Cada vez que ese balón sale disparado hacia la canasta, estamos en vilo, igual que ustedes, pero en realidad se trata de la supervivencia de nuestro negocio y de los negocios de esta zona», expresó Kevin Hooshangi, propietario del bar.
Hooshangi afirmó que las noches de junio, cuando los Knicks disputaban los encuentros decisivos, representaron una oportunidad económica sin precedentes para su establecimiento.
«Tuvimos una noche tras otra de mucho trabajo en junio. Nunca habíamos visto nada parecido y lo necesitábamos», manifestó, al explicar que los ingresos generados durante aquella etapa llegaron a multiplicar considerablemente la facturación habitual del negocio.
UN EQUIPO QUE IMPULSA LA ECONOMÍA LOCAL
El entusiasmo también se hizo sentir entre los aficionados que participaron en las actividades organizadas para seguir los partidos.
Caleb Vasquez, responsable de redes sociales de Latino Sports, colaboró en la organización de encuentros para ver los juegos de los Knicks en American Whiskey durante los playoffs.
«Este lugar estaba a reventar, el ambiente era absolutamente electrizante», recordó Vasquez, quien destacó la convivencia entre los seguidores y el ambiente de celebración que acompañó la conquista del campeonato.
Para él, la experiencia fue mucho más que una serie de partidos: permitió reunir a numerosos aficionados, fortalecer los vínculos entre ellos y compartir la emoción de ver a Nueva York alcanzar la cima del baloncesto profesional.
Vasquez manifestó su esperanza de que los Knicks puedan conquistar dos campeonatos consecutivos, siempre que sus principales jugadores se mantengan saludables durante la temporada.
«Deberíamos volver a intentarlo. Podemos hacerlo y deberíamos hacerlo», sostuvo.
EXPECTATIVAS ANTE UNA NUEVA TEMPORADA
Para los comerciantes de Midtown, el éxito de los Knicks representa mucho más que un logro deportivo. Los partidos importantes pueden traducirse en mayor circulación de personas, consumo en restaurantes y bares, y oportunidades para los establecimientos que dependen de la actividad generada alrededor del Madison Square Garden.
Hooshangi considera que el equipo debe mantener el entusiasmo de sus seguidores y continuar compitiendo al máximo nivel, independientemente del resultado final.
«Ahora es el momento de aspirar a más y de intentar llegar lejos en varias ocasiones y, ya saben, ganar campeonatos. Pero, si no los ganan, que sigan avanzando, que sigan generando entusiasmo y transmitiendo esa energía», expresó.
El propietario subrayó que los ingresos de la pasada postemporada fueron importantes para la estabilidad del negocio, pero también resaltó el efecto positivo que tuvo la celebración colectiva sobre el ánimo de la comunidad comercial.
Con los Knicks nuevamente en el centro de la atención deportiva, los negocios de la zona esperan que la emoción del baloncesto continúe atrayendo clientes y fortaleciendo la economía del vecindario.
La defensa del título comienza con grandes expectativas: Nueva York quiere otra corona y Midtown espera volver a celebrar también en la caja registradora.




