Ginebra.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, han solicitado a los jefes de gobierno reunidos en el G7 que apoyen sin reservas la aprobación del último anexo pendiente del Acuerdo Global sobre Pandemias.
En una carta abierta dirigida a los líderes del G7, donde Lula participará como invitado, ambos destacan la importancia de aprobar el anexo que establece un marco para identificar rápidamente patógenos con potencial pandémico y compartir información genética esencial para desarrollar diagnósticos, tratamientos y vacunas.
Los científicos estiman que existe una probabilidad cercana a una entre cuatro de que se produzca otra pandemia en la próxima década. Por ello, Lula y Tedros instaron a los líderes del G7 a dar una señal clara de que aprobar este anexo es una prioridad nacional.
El próximo paso será una ronda de negociaciones en Ginebra del 6 al 17 de julio. Los dos líderes destacan la necesidad de que los jefes de gobierno den instrucciones a sus equipos negociadores para buscar el consenso con valentía.
En su carta, Lula y Tedros abordan las preocupaciones planteadas por opositores al acuerdo sobre la pérdida de soberanía en favor de la OMS. Aseguran que nada en el anexo otorga a la OMS autoridad para dirigir o modificar leyes o políticas nacionales.
El sistema PABS, como se conoce internamente este anexo, busca establecer reglas estables para garantizar que los patógenos peligrosos compartidos rápidamente lleguen a las poblaciones que necesitan vacunas y tratamientos derivados de ese intercambio.
El PABS aspira a convertirse en el marco único con reglas estables que permiten a laboratorios y socios actuar con rapidez ante brotes potencialmente pandémicos, asegurando la solidaridad global necesaria para enfrentar futuras amenazas de salud pública.




