París.-
París.- El presidente francés, Emmanuel Macron, manifestó este miércoles su profunda preocupación por la escalada de tensiones en Oriente Medio. Durante una conversación telefónica con su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, el mandatario galo condenó los «ataques injustificados» dirigidos contra infraestructuras civiles de Emiratos Árabes Unidos y diversos buques en la región, incluyendo una embarcación de un armador francés.
En este contexto, el jefe de Estado francés subrayó la «utilidad» de la misión multinacional establecida por Francia y el Reino Unido para asegurar la navegación en el Estrecho de Ormuz. Esta vía marítima se encuentra bloqueada desde el inicio del conflicto, desatado por los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
Macron instó a Teherán a «aprovechar esta oportunidad» de desescalada. Además, anticipó su intención de discutir la situación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El mandatario francés enfatizó que esta misión multinacional, conformada por países no beligerantes e independiente de las partes en conflicto, busca restablecer la confianza de armadores y aseguradoras. Para reforzar esta iniciativa, Macron mencionó el «preposicionamiento» del portaviones de propulsión nuclear francés Charles de Gaulle en la zona.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas francesas había anunciado previamente el despliegue del Charles de Gaulle hacia el Estrecho de Ormuz. Esta medida tiene como objetivo preparar una operación defensiva de escolta de buques mercantes, que se lanzaría si se concreta un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para reabrir la vía marítima. La llamada telefónica de Macron con Pezeshkian coincidió con la salida exitosa del portacontenedores ‘Saigon’, de la naviera francesa CMA CGM, que había permanecido bloqueado en Ormuz desde el inicio del conflicto, liberando así un paso crucial para el petróleo y otros materiales esenciales como fertilizantes.
No obstante, la víspera, el portacontenedores ‘San Antonio’, también propiedad de CMA CGM, sufrió un ataque en Ormuz, resultando en varios heridos y significativos daños materiales.
El presidente francés afirmó que el restablecimiento de la calma en el Estrecho propiciará avances en las negociaciones relacionadas con el programa nuclear iraní, los misiles balísticos y la estabilidad regional. Añadió que los países europeos, de quienes depende el levantamiento de las sanciones a Irán, considerarían positivamente dicha desescalada.
La situación bélica en Irán persiste este miércoles bajo un frágil alto el fuego, en medio de una intensificación de las presiones diplomáticas y militares en torno al Estrecho de Ormuz y las negociaciones para un posible acuerdo de paz. En este contexto, el presidente Trump ha advertido con reanudar bombardeos «de mayor intensidad» si Teherán no accede a las condiciones de Washington, que incluyen la apertura del Estrecho de Ormuz, una moratoria en el enriquecimiento nuclear y el levantamiento de sanciones.


