Ciudad del Vaticano.– El Papa León XIV reiteró este miércoles la misión fundamental de la Iglesia Católica de alzar la voz en defensa de la vida, la justicia y la paz. Durante su audiencia general, el pontífice subrayó la importancia de «pronunciar palabras claras para rechazar todo lo que mortifica la vida e impide su desarrollo».
León XIV enfatizó que la Iglesia debe «tomar posición a favor de los pobres, los explotados, las víctimas de la violencia y de la guerra, y de todos los que sufren en el cuerpo y en el espíritu». Esta declaración, que cita el compendio de la doctrina social de la Iglesia, también incluye el mandato de «denunciar el mal en todas sus formas y anunciar la paz».
El Papa añadió que la Iglesia «lee e interpreta según el Evangelio los dinamismos de la historia», comprometiéndose a «denunciar el mal en todas sus formas y anunciar, con palabras y obras, la salvación que Cristo quiere realizar para toda la humanidad y su Reino de justicia, de amor y de paz». Asimismo, recalcó que la Iglesia «no se anuncia a sí misma; al contrario, en ella todo debe remitir a la salvación en Cristo».
En el mismo contexto, León XIV explicó que las instituciones eclesiales «están llamadas a una conversión constante, a la renovación de las formas y a la reforma de las estructuras, a la continua regeneración de las relaciones, de modo que puedan responder verdaderamente a su misión».
Estas afirmaciones se producen un día después de que el Papa respondiera con firmeza a nuevas críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El pasado martes, a la salida de su residencia de Castel Gandolfo, a las afueras de Roma, León XIV manifestó que si alguien desea criticarle «que lo haga con la verdad».
El Sumo Pontífice defendió la misión esencial de la Iglesia: «predicar el Evangelio y la paz». Añadió, en referencia a las acusaciones de Trump: «Por eso, si alguien desea criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad, pues la Iglesia se ha manifestado contra todas las armas nucleares durante años y no cabe duda alguna al respecto».
Las declaraciones del pontífice, de nacionalidad estadounidense, surgieron a raíz de acusaciones formuladas por el presidente Trump en el canal de noticias Salem. En ellas, Trump reprochó al Papa de «poner en peligro a muchos católicos» por su supuesta falta de contundencia frente al programa nuclear de Irán.


