Reino Unido.-
El Manchester City consiguió un empate agónico (3-3) en su visita al Everton, en un encuentro crucial que, sin embargo, no modifica sustancialmente el panorama en la lucha por el título de la Premier League.
El conjunto dirigido por Pep Guardiola logró evitar la derrota en los últimos instantes, pero este resultado le hace ceder más terreno en la competición doméstica. Mientras tanto, el Arsenal, bajo la dirección de Mikel Arteta, mantiene una ventaja significativa y el control de su destino en la tabla.
El partido en el estadio del Everton fue de constante vaivén. El City se adelantó inicialmente con un tanto de Jérémy Doku. No obstante, los ‘toffees’ reaccionaron con contundencia y lograron dar la vuelta al marcador con un doblete de Thierno Barry y una anotación de Jake O’Brien, estableciendo una ventaja que parecía definitiva.
Cuando los ‘toffees’ se perfilaban para asegurar los tres puntos, Doku apareció nuevamente en el minuto 90+7 para sentenciar el empate. Esta anotación no solo rescató un punto para los ‘cityzens’, sino que también evitó una derrota que habría tenido consecuencias aún más severas para sus aspiraciones al campeonato.
Con este marcador, el Arsenal se mantiene como líder solitario con 76 puntos. Por su parte, el Manchester City alcanza las 71 unidades, aunque con un partido pendiente. A pesar de este encuentro por jugar, el margen de error para los de Guardiola se ha reducido drásticamente.
A falta de tres jornadas para la conclusión del torneo, el Manchester City ya no depende de sí mismo para conquistar la Premier League, necesitando obligatoriamente un traspié del Arsenal. El equipo londinense tiene ahora la oportunidad de poner fin a una sequía de 22 años sin levantar el título de liga, siendo su última victoria en la temporada 2003/2004 bajo la dirección de Arsène Wenger.
En este escenario, el Manchester City se aferra a la esperanza, aunque el control de su destino en la competición ya no recae exclusivamente en sus propias manos.


