Santo Domingo.- Cada 21 de julio se conmemora el Día Mundial del Perro, una fecha creada para reconocer la importancia de estos animales y promover su protección. Sin embargo, en República Dominicana la efeméride también deja al descubierto una problemática que permanece sin solución: miles de perros sobreviven en las calles mientras la respuesta del Estado continúa siendo insuficiente.
Es común encontrar perros abandonados en avenidas, parques, mercados y comunidades de todo el país. Muchos presentan signos de desnutrición, enfermedades de la piel, parásitos o heridas ocasionadas por accidentes de tránsito o maltrato. La mayoría depende de la ayuda ocasional de ciudadanos o de fundaciones que, con recursos limitados, intentan rescatarlos y ofrecerles atención.
Aunque la Ley 248-12 sobre Protección Animal y Tenencia Responsable reconoce el derecho de los animales a recibir un trato digno y establece la responsabilidad del Estado de desarrollar políticas para su protección, organizaciones animalistas sostienen que su aplicación ha sido limitada. A casi una década y media de su promulgación, el país sigue sin contar con una red nacional de albergues públicos para animales abandonados ni con programas permanentes de esterilización que permitan controlar la sobrepoblación canina.




