Santo Domingo.- Continúa hoy el misterio sobre qué provocó que el Gobierno dominicano expulsara del territorio nacional a nueve diplomáticos cubanos y sus familiares.
Esta mañana El Nacional trató de obtener una reacción al respecto, pero no recibió respuesta del canciller Roberto Álvarez, a quien se le escribió vía mensajes de WhatsApp.
En ese ínterin, hoy siguieron las reacciones sobre la decisión de las autoridades dominicanas, que ayer, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, solicitaron formalmente a la embajada de Cuba en el país el retiro de esos diplomáticos, concediéndoles un plazo de siete días para tales fines.
El secretario de asuntos internacionales de la Fuerza del Pueblo (FP), Manolo Pichardo, sostuvo que el pueblo dominicano tiene el derecho a ser informado con transparencia sobre las razones de esta medida.
"República Dominicana y Cuba comparten un vínculo histórico indisoluble, simbolizado en la entrega de figuras como Máximo Gómez. Más allá de eventuales diferencias en nuestras políticas exteriores, cualquier situación debe encauzarse mediante los recursos diplomáticos a nuestro alcance para evitar escaladas, apelando siempre al diálogo constructivo y a la hermandad invariable que une a nuestros pueblos", manifestó.
Sin embargo, Pichardo planteó que la decisión del retiro de los diplomáticos cubanos, bajo el amparo de la Convención de Viena, es una prerrogativa soberana.
De su lado, el Partido Comunista del Trabajo consideró que constituye una vergüenza monumental esa disposición del gobierno dominicano.




