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Long Island, Nueva York y el bajo valle del Hudson permanecen bajo vigilancia ante el riesgo de inundaciones costeras, fuertes vientos y condiciones marítimas peligrosas
NUEVA YORK. — La tormenta costera que comenzó a afectar la región mantiene bajo alerta a Long Island, la ciudad de Nueva York y el bajo valle del Hudson, mientras las autoridades advierten sobre posibles inundaciones costeras, fuertes corrientes y un peligroso aumento del oleaje.
El periodo de mayor preocupación se extiende desde la noche del viernes hasta la mañana del domingo, cuando coincidan las condiciones más adversas con los ciclos de marea alta.
La gobernadora Kathy Hochul activó el Centro Estatal de Operaciones de Emergencia en un nivel de vigilancia reforzada y exhortó a los residentes a mantenerse atentos a las actualizaciones meteorológicas y seguir las recomendaciones de las autoridades.
ALERTA EN ZONAS COSTERAS
Las comunidades ubicadas en zonas bajas y cercanas a la costa concentran la mayor preocupación.
Existe una alerta por inundaciones costeras para Long Island, la ciudad de Nueva York y sectores del bajo valle del Hudson. Entre las áreas bajo especial vigilancia figuran la costa sur de Long Island, sectores del bajo puerto de Nueva York y zonas costeras del Bronx, Westchester y el norte de Nassau.
Las autoridades advierten que los impactos podrían intensificarse durante las mareas altas, cuando el agua del mar puede avanzar sobre áreas vulnerables.
OLEAJE DE HASTA 22 PIES
El mar también presenta condiciones peligrosas.
Los pronósticos contemplan olas de aproximadamente:
- 4 a 7 pies en Long Island Sound.
- 7 a 15 pies en el oeste de Long Island.
- 15 a 22 pies en el este de Long Island.
Además del oleaje, se esperan fuertes corrientes de resaca y condiciones marítimas adversas, aumentando el riesgo para bañistas, pescadores y embarcaciones.
Las autoridades recomiendan evitar las playas, la navegación y cualquier actividad recreativa en el agua mientras persistan las condiciones peligrosas.
El llamado principal a la población es mantenerse alejada de las zonas costeras más expuestas, consultar los pronósticos oficiales y tomar precauciones adicionales durante los periodos de marea alta.




