El Cairo.- Las negociaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos sobre un acuerdo nuclear concluyeron este martes en Ginebra con «buenos avances» en la definición de «objetivos comunes», según informó el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, principal mediador en el proceso.
El jefe de la diplomacia omaní detalló en un comunicado publicado en su perfil de X que «las negociaciones indirectas celebradas hoy en Ginebra entre la República Islámica de Irán y los Estados Unidos de América concluyeron con buenos avances en la identificación de objetivos comunes y cuestiones técnicas relevantes». Al Busaidi añadió que el «espíritu» del encuentro fue «constructivo» para continuar avanzando hacia un pacto, aunque reconoció que «aún quedan puntos por cerrar».
«Juntos, realizamos importantes esfuerzos para definir una serie de principios rectores para un acuerdo final. La contribución del director general del OIEA (Organismo Internacional de la Energía Atómica), Rafael Grossi, fue muy apreciada», señaló el ministro. Además, indicó que «aún queda mucho trabajo por hacer» y que las partes «concluyeron con los próximos pasos claros antes de la próxima reunión», sin precisar fechas.
Previamente, su homólogo iraní, Abás Araqchí, había afirmado que se había «alcanzado un acuerdo general sobre una serie de principios directores» que servirán de base para la redacción de un posible texto de consenso. No obstante, Araqchí matizó que esto no implica que se llegue a un pacto «pronto».
Hasta el momento, no se ha fijado una fecha para la próxima ronda de negociaciones indirectas entre Araqchí y el equipo estadounidense, compuesto por el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con la continua mediación omaní.
Este encuentro representa el segundo diálogo entre Teherán y Washington desde la reanudación de las negociaciones nucleares el 6 de febrero en Mascate (Omán), siendo su primera reunión desde el conflicto de los «12 días» registrado en junio.
Irán ha mantenido su postura de no aceptar un enriquecimiento cero ni la limitación de su potente programa de misiles balísticos, exigencias de Washington, argumentando que esto le privaría de su capacidad defensiva. Las negociaciones se desarrollan en un contexto de amenazas estadounidenses de intervenir militarmente contra la República Islámica si no se llega a un acuerdo.




