Tanaguarena, La Guaira.- La desesperación y el enojo marcaron este lunes una protesta protagonizada por residentes de la localidad de Tanaguarena, en el estado venezolano de La Guaira. Un grupo de soldados fue obligado por la presión ciudadana a utilizar picos y palas para retirar los escombros de un edificio colapsado tras los devastadores terremotos que han dejado cerca de 1.500 fallecidos.
Cuatro días después de los sismos, familiares de las víctimas denunciaron que las labores de búsqueda y rescate avanzan con extrema lentitud, mientras decenas de personas permanecen desaparecidas bajo los restos de viviendas y edificaciones destruidas.
La frustración de los habitantes aumentó al considerar insuficiente la respuesta de las autoridades. Los manifestantes reclamaron que los equipos de emergencia y funcionarios permanecen poco tiempo en la zona, lo que ha reducido las esperanzas de encontrar sobrevivientes.
Durante la protesta, uno de los residentes expresó su molestia frente a un militar y cuestionó la falta de acciones concretas por parte de las autoridades. “Vienen todos, se sientan allí a tomar fotos y luego se van a las seis o siete de la tarde, y nos quedamos aquí sufriendo, aferrándonos a la esperanza de que nos ayuden, pero nunca nos ayudan”, reclamó un vecino visiblemente indignado.
Las declaraciones reflejan el creciente descontento de las comunidades afectadas, que exigen una mayor movilización de recursos humanos y maquinaria pesada para acelerar las labores de rescate. Tras la presión ejercida por los manifestantes, varios soldados comenzaron a colaborar directamente en la remoción de escombros utilizando herramientas manuales como picos y palas, debido a la aparente falta de maquinaria especializada en el lugar.
Los residentes afirmaron que cada hora es crucial para localizar posibles sobrevivientes y advirtieron que la demora en las operaciones podría reducir significativamente las posibilidades de encontrar personas con vida. Los terremotos han provocado una grave emergencia humanitaria en varias regiones de Venezuela, con miles de familias afectadas por la pérdida de viviendas, cortes en los servicios básicos y dificultades para acceder a alimentos, agua potable y atención médica.
Mientras continúan las tareas de búsqueda, la población mantiene el llamado a las autoridades nacionales e internacionales para reforzar la asistencia humanitaria y acelerar las operaciones de rescate en las zonas más golpeadas por la tragedia.




