Quito.-
Cientos de personas se manifestaron este viernes en Ecuador para expresar su rechazo a la flexibilización laboral impulsada por el Gobierno del presidente Daniel Noboa. Los sindicatos denuncian que las nuevas medidas, implementadas a través de acuerdos ministeriales, precarizan las condiciones de trabajo en el país.
La movilización, convocada en Quito por centrales sindicales como el Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la Unión Nacional de Educadores (UNE) y la Unión General de Trabajadores de Ecuador (UGTE), recorrió el centro histórico de la ciudad. La protesta fue dispersada por la Policía mediante el uso de gases lacrimógenos en la plaza de Santo Domingo.
Entre las principales demandas de los manifestantes se encuentra la derogación del acuerdo del Ministerio de Trabajo que, vigente desde el 10 de marzo, permite jornadas laborales de hasta diez horas diarias, siempre que no se excedan las cuarenta horas semanales. El tiempo de trabajo que supere las cuarenta horas a la semana deberá ser remunerado como horas extra.
José Villavicencio, presidente de la UGTE, calificó la política gubernamental como “antiobrera” y un ejemplo de “esclavitud moderna” disfrazada de “flexibilización laboral”. Asimismo, las organizaciones sindicales demandaron un incremento salarial, argumentando llevar catorce años “sin alzas”, y exigieron mejores condiciones laborales para sectores clave como “médicos, profesores y enfermeros”. Andrés Quishpe, presidente de la UNE, enfatizó que “en Ecuador estamos movilizados trabajadores, campesinos, mujeres y jóvenes por un alza salarial”.
Durante la marcha, los participantes portaron banderas sindicales, corearon consignas como ‘¡Fuera Noboa, fuera!’ e incluso quemaron banderas de Estados Unidos. Además, se anunció la convocatoria de una “asamblea de los pueblos” para el próximo 11 de abril, con el fin de “definir nuevas acciones de lucha frente a un Gobierno que, a nuestro juicio, solo escucha al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a otros organismos multilaterales”. Los dirigentes sindicales indicaron que estas movilizaciones se enmarcan en una agenda de “movimiento social” que se extenderá hasta el 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo.




