LONDRES.- El Gobierno del Reino Unido confirmó este jueves que el dron que impactó una base de la Real Fuerza Aérea británica en Chipre no fue lanzado desde Irán, desmintiendo las sospechas iniciales sobre su procedencia.
Un portavoz oficial informó que las primeras investigaciones de las piezas recuperadas del aparato revelan que se trata de un dron tipo Shahed. Sin embargo, se descartó que su lanzamiento se haya producido desde territorio iraní.
El incidente tuvo lugar en la madrugada del lunes en la base aérea Akrotiri, una de las principales instalaciones militares británicas en la isla mediterránea. Las autoridades británicas aclararon que el dron impactó contra un hangar del aeródromo, y no contra una pista de aterrizaje, como indicaban informes preliminares. Los daños registrados fueron mínimos y no se reportaron víctimas entre el personal militar destacado en la base.
Este suceso ocurrió antes de que el primer ministro británico Keir Starmer autorizara a Estados Unidos el uso de bases británicas con fines defensivos, en medio de la escalada de tensiones en Oriente Medio.
El ministro de Defensa británico, John Healey, se encuentra este jueves en Chipre para reunirse con autoridades locales y con militares destinados en las bases británicas de Akrotiri y Dhekelia. Su visita se produce en un contexto de críticas de sectores políticos que cuestionan la respuesta del Gobierno ante el ataque, especialmente después de que otros drones fueran detectados e interceptados en la región.
Como parte de las medidas de seguridad, el Reino Unido prevé desplegar el destructor HMS Dragon, equipado con sistemas de defensa antiaérea, además de helicópteros Wildcat armados con misiles Martlet para reforzar la defensa contra drones. El Ministerio de Defensa británico también informó que cazas Typhoon de la RAF y F-35B continúan realizando operaciones aéreas defensivas en Oriente Medio con apoyo de aviones de reabastecimiento Voyager, con el objetivo de proteger los intereses británicos y de sus aliados.




