Nueva York.- La próxima comparecencia judicial de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores ante una corte federal del Distrito Sur de Nueva York ha sido reprogramada del 17 al 26 de marzo de 2026. La información fue confirmada este martes mediante documentos presentados ante el tribunal.
La solicitud de aplazamiento fue presentada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, liderada por el fiscal Jay Clayton, y contó con la aprobación de la defensa de los acusados, así como del juez federal Alvin K. Hellerstein, quien preside el proceso penal.
Según la moción judicial, la postergación se debe a “conflictos de agenda y problemas logísticos”, sin que se ofrecieran detalles adicionales. Este tiempo adicional permitirá a la fiscalía completar el intercambio de pruebas, conocido como ‘discovery’, y a la defensa revisar la documentación pertinente antes de presentar mociones previas al juicio.
La audiencia, ahora fijada para el 26 de marzo a las 11:00 a.m. (hora de Nueva York), representa una etapa crucial en el procedimiento legal. Se espera que en esta sesión se establezca un calendario más detallado del caso y se aborden aspectos procesales iniciales.
Maduro y Flores enfrentan en Estados Unidos cargos relacionados con narcoterrorismo, conspiración para tráfico de cocaína y posesión de armas destructivas, entre otros delitos federales, de acuerdo con el documento de acusación.
La pareja fue detenida por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026 en Caracas, Venezuela, y posteriormente trasladada a Nueva York. Su primera comparecencia ante un juez federal ocurrió el 5 de enero, dos días después de su arresto, donde ambos se declararon no culpables de los cargos.
En aquella sesión inicial, Maduro declaró su “inocencia”, negó todas las acusaciones y afirmó ser un “prisionero de guerra”. Por su parte, Flores también rechazó su implicación en los presuntos delitos.
Este aplazamiento subraya la relevancia de un caso de alto perfil, con significativas implicaciones diplomáticas y legales a nivel internacional, dado que involucra a un expresidente y a una exjefa de Estado en un proceso penal en Estados Unidos. Analistas y observadores seguirán de cerca el desarrollo de las próximas audiencias y la gestión de las fases de intercambio de pruebas y mociones previas al juicio.


