KINSASA.– El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) y el grupo rebelde M23 iniciarán esta semana una nueva ronda de negociaciones en Suiza, en un intento por contener la escalada de violencia en el este del país africano.
Las conversaciones, que anteriormente se desarrollaban en Doha, fueron trasladadas al país europeo debido a la creciente inseguridad en Catar vinculada al conflicto en Oriente Medio. Según fuentes cercanas a la Presidencia congoleña, las delegaciones ya se encuentran en territorio suizo y los preparativos comenzaron días atrás.
El Ejecutivo congoleño ha evitado revelar la composición de su delegación, mientras que la coalición rebelde Alianza del Río Congo/Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23) ya confirmó a sus representantes, liderados por René Abandi. Aunque no se ha precisado la fecha exacta de inicio, se espera que los encuentros se celebren en los próximos días.
Este nuevo intento de diálogo ocurre en un contexto de alta tensión, con acusaciones cruzadas entre ambas partes que amenazan con debilitar los avances logrados previamente en las negociaciones.
En la antesala de las conversaciones, el portavoz del M23, Lawrence Kanyuka, denunció que el Gobierno congoleño ha continuado ofensivas militares contra sus posiciones, lo que, según afirmó, pone en riesgo el proceso de paz.
El conflicto en el este de la RDC se intensificó a finales de enero de 2025, cuando el M23, presuntamente apoyado por Ruanda, tomó el control de ciudades clave como Goma y Bukavu, ubicadas en provincias estratégicas ricas en coltán, un mineral esencial para la industria tecnológica global.
Pese al acuerdo de paz firmado el pasado 4 de diciembre en Washington por los presidentes Félix Tshisekedi y Paul Kagame, con mediación del entonces mandatario estadounidense Donald Trump, las partes se acusan mutuamente de incumplir lo pactado.
Desde 1998, el este congoleño permanece sumido en un conflicto persistente entre fuerzas gubernamentales y grupos armados, a pesar de la presencia de la misión de paz de Naciones Unidas (MONUSCO), lo que mantiene en vilo la estabilidad de la región.


