Caracas.- Cientos de rescatistas amanecieron este jueves en un dramático operativo intentando desenterrar vivo a un venezolano que permanece atrapado desde hace una semana bajo las ruinas de un edificio en la zona más devastada por los terremotos. Con cada día, se agota la esperanza de hallar sobrevivientes.
Una fuente no identificada precisó que una vez que el hombre sea liberado de su garita, deberá ser sacado a través de un túnel de unos 3 metros de largo. Según los rescatistas, ya se ha terminado la construcción del túnel y no hay riesgo de derrumbes adicionales sobre él.
“Él está muy bien psicológicamente”, dijo uno de los socorristas durante la madrugada, describiendo al hombre como un individuo de fe. “Dice que se acuerda del cumpleaños de su hija y está tranquilo”.
Equipos de Estados Unidos, El Salvador, Costa Rica, Portugal, México, Chile y Venezuela han estado cavando en dos rutas simultáneas durante los últimos tres días para liberarlo. Para evitar que la estructura se desplome por completo, reforzaron sus cimientos con madera y hierro.
El Cuerpo de Bomberos de Chile publicó un video en Instagram mostrando a Gil dentro de su cabina, moviendo la cabeza para mirar a la cámara, con una mascarilla y el ojo derecho enrojecido. “Esto es verdaderamente un milagro”, dijo a la AFP la esposa de Gil, Gusbimar González.
Este intento de rescate llega cuando se acaba la esperanza de encontrar más sobrevivientes. La presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional “en homenaje” a las víctimas.
Decenas de edificios en ruinas están ahora marcados con la letra D de “deceased” (muerto), que indica que el lugar ya fue inspeccionado por los socorristas, según la nomenclatura internacional para estos desastres. El colapso de cientos de edificaciones dejó al menos 2.295 muertos, según el balance oficial actualizado el miércoles.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU solicitó a la comunidad internacional 50 millones de dólares para asistir a unas 500.000 personas durante tres meses. Antes de la tragedia, la ONU cifraba en casi 8 millones las personas que necesitaban ayuda humanitaria en Venezuela.
La Organización Mundial de la Salud advirtió sobre el riesgo de epidemias debido a las condiciones insalubres en los campamentos improvisados para refugiados. Muchas personas permanecen en estacionamientos, canchas deportivas o precarios campamentos a la intemperie.




