San José, Costa Rica.- La revocación de visas por parte de Estados Unidos a políticos de oposición, directivos de medios de comunicación, magistrados y otros funcionarios en Costa Rica se ha intensificado en el último año, generando una considerable polémica en el país centroamericano. Esta situación ocurre en un contexto de cercanía entre el presidente costarricense Rodrigo Chaves y la administración de su homólogo estadounidense, Donald Trump.
El incidente más reciente tuvo lugar el pasado fin de semana, cuando el diario La Nación, uno de los medios más influyentes de Costa Rica con 79 años de trayectoria y frecuentemente criticado por el presidente Chaves, informó que a los miembros de su junta directiva se les había retirado la visa.
«Bajo ninguna circunstancia estos hechos alterarán el compromiso ni el ejercicio independiente del periodismo que ha caracterizado a ‘La Nación’ durante 79 años», declaró el rotativo. El medio calificó la acción como «inédita en la historia reciente de Costa Rica» al tratarse del retiro de visas a los directivos de un periódico «generalista e independiente».
En respuesta, la exprimera dama (2018-2022) y diputada opositora centroizquierdista Claudia Dobles envió una carta este lunes a la presidenta electa, Laura Fernández, y al canciller, Arnoldo André, consultando sobre la posible injerencia del Gobierno costarricense en estos retiros de visas.
El Colegio de Periodistas, el Instituto de Prensa y Libertad de Expresión (Iplex) y el Programa de Libertad de Expresión y Derecho a la Información (Proledi) de la Universidad de Costa Rica emitieron un comunicado conjunto, instando al Gobierno costarricense a solicitar explicaciones a Estados Unidos.
«Si esta decisión se basa en su posición crítica frente a este Gobierno, sería una señal preocupante más para nuestro sistema democrático», advirtió el pronunciamiento.
El proceso de revocación de visas a funcionarios costarricenses se inició tras la visita del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a San José en febrero de 2025, donde advirtió sobre posibles sanciones a aquellos que colaboraran con actores extranjeros considerados una amenaza para Estados Unidos.
Entre los afectados por la medida se encuentran el Premio Nobel de la Paz y expresidente costarricense Óscar Arias (1986-1990; 2006-2010), conocido por sus críticas a las políticas estadounidenses; su hermano Rodrigo Arias, a quien se le revocó la visa mientras ejercía como presidente del Congreso; los magistrados de la Sala Constitucional, Paul Rueda y Fernando Cruz; y varios exdiputados de oposición.
Tras la situación con ‘La Nación’, Óscar Arias criticó en redes sociales a Trump y Chaves, afirmando que el patrón común entre los costarricenses a quienes se les ha revocado la visa es su falta de simpatía o discrepancia con el Gobierno en algún momento.
Arias declaró: «El gobierno de Trump y el de Rodrigo Chaves piensan de manera muy parecida, ya que creen que nadie los puede criticar: al adversario, rival u opositor se le llama enemigo. A quien se atreve a criticar o discrepar con el gobierno de Chaves y de Donald Trump se le trata de silenciar con difamaciones, insultos, mentiras o calumnias».
El presidente Chaves, cuya administración concluirá el próximo 8 de mayo, ha mantenido una relación estrecha con la Administración Trump. Bajo esta cercanía, se han suscrito acuerdos para la recepción de migrantes deportados y para la integración en la iniciativa ‘Escudo de las Américas’, enfocada en la lucha contra el narcotráfico.
Previamente, en el marco de su guerra comercial, la administración Trump impuso a Costa Rica un arancel del 15 %, una cifra superior al 10 % aplicado al resto de Centroamérica, con la única excepción de Nicaragua (18 %).


