Moscú, Rusia.- El gobierno ruso elevó el tono de sus advertencias este jueves al señalar que podría tomar represalias contra Finlandia y los países bálticos si permiten el uso de su espacio aéreo para facilitar ataques con drones ucranianos contra territorio ruso.
Serguéi Shoigú, secretario del Consejo de Seguridad ruso, afirmó que Moscú se reserva el derecho a actuar en legítima defensa ante lo que considera una posible complicidad en agresiones externas.
«Los sistemas de defensa antiaérea occidentales son extremadamente ineficaces, como ya sucedió durante los sucesos en Oriente Medio, o bien estos países ceden deliberadamente su espacio aéreo», declaró Shoigú a medios locales, según la agencia TASS.
El funcionario sugirió que, en cualquiera de los casos, las naciones involucradas podrían ser consideradas responsables indirectas de los ataques contra Rusia.
Shoigú recordó el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, el cual establece el derecho de los Estados a defenderse ante un ataque armado.
Además, subrayó que en las últimas semanas se ha registrado un aumento significativo de incursiones con drones ucranianos que, según Moscú, atraviesan zonas cercanas a Finlandia y los países bálticos.
De acuerdo con las autoridades rusas, estos ataques han provocado daños tanto en infraestructuras críticas como en zonas civiles, elevando la tensión en regiones estratégicas.
El Kremlin sostiene que esta tendencia representa una escalada preocupante en el conflicto, que se mantiene activo desde 2022.
Uno de los episodios más recientes ocurrió en la región de Leningrado, donde un ataque masivo con drones impactó instalaciones clave.
Según reportes oficiales, al menos 56 drones provocaron un incendio de gran magnitud en un punto logístico utilizado para la exportación de petróleo ruso.
Tras estos incidentes, el Kremlin reiteró que responderá a cualquier país que facilite operaciones aéreas contra su territorio.
Rusia insiste en que estas acciones podrían ampliar el conflicto más allá de Ucrania, aumentando el riesgo de una confrontación regional de mayor escala.




