PEKÍN.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el mandatario chino, Xi Jinping, celebraron su cuarto encuentro en cuatro años en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, consolidando una notable sintonía política y estratégica. La reunión puso de manifiesto coincidencias significativas tanto en el lenguaje diplomático como en la visión de ambos países sobre el actual escenario geopolítico global.
Durante la cumbre, ambos líderes abordaron el contexto internacional y reafirmaron la solidez de las relaciones bilaterales. Se suscribieron más de una docena de documentos que buscan elevar el nivel de diálogo entre España y China, equiparándolo al de potencias europeas como Francia y Alemania.
Las relaciones económicas fueron un eje central del encuentro. El presidente Sánchez enfatizó la necesidad de reducir el persistente déficit comercial que España y la Unión Europea mantienen con China. En este marco, se concretaron medidas para facilitar la exportación de productos agroalimentarios españoles al mercado chino, incluyendo pistachos, higos secos y proteínas porcinas. Además, se establecieron mecanismos de cooperación en áreas clave como la sanidad y la protección de indicaciones geográficas, fortaleciendo así la seguridad alimentaria y el intercambio técnico bilateral.
Un punto crucial de la conversación fue la defensa del derecho internacional, especialmente ante la creciente tensión en Oriente Medio, con mención explícita a la situación entre Estados Unidos e Irán. Sánchez expresó su postura crítica frente a acciones que, a su juicio, vulneran las normas internacionales, aludiendo a conflictos en Gaza, Líbano e Irán. Esta visión fue respaldada por el presidente Xi, quien afirmó que tanto China como España se encuentran “del lado correcto de la historia”. Ambos líderes coincidieron en señalar que el orden internacional está siendo “gravemente socavado”, utilizando expresiones similares para describir una deriva hacia “la ley de la selva”, en lo que se interpretó como una alusión indirecta al enfoque del expresidente estadounidense Donald Trump y al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
El jefe del Ejecutivo español instó a China a asumir un papel más activo en la mediación de conflictos internacionales, citando crisis en Gaza, Ucrania e Irán, así como desafíos globales como el cambio climático y la desigualdad. Subrayó que, si bien países como España pueden contribuir al equilibrio global, las grandes potencias, como China, tienen una responsabilidad mayor en estas áreas.
Estas propuestas fueron también discutidas en reuniones paralelas de Pedro Sánchez con el primer ministro chino, Li Qiang, y otras autoridades del país asiático, en una agenda enfocada en el fortalecimiento de la cooperación multilateral. Más allá de la política y la economía, España propuso a China acoger en la isla de La Palma el Telescopio de Treinta Metros (TMT), un ambicioso proyecto científico internacional en el que la nación asiática participa activamente, reflejando el interés en expandir la colaboración a sectores estratégicos como la ciencia y la innovación.
Con esta visita, el presidente Sánchez no solo refuerza la relación bilateral con China, sino que consolida la posición de España como un actor relevante en la configuración del nuevo orden internacional.




