Taipéi.- La Guardia Costera de Taiwán reforzó este sábado el despliegue de sus fuerzas marítimas en las inmediaciones del estratégico atolón de Pratas, un territorio bajo control de Taipéi y reclamado por China, luego de la incursión de dos embarcaciones chinas en la zona.
Según informó la Administración de la Guardia Costera (CGA) de Taiwán, el buque “3501” de la Guardia Costera china permanece en aguas cercanas a Pratas más de veinticuatro horas después de haber sido detectado el viernes por la mañana, manteniendo intercambios radiales con embarcaciones taiwanesas.
Durante una de las comunicaciones, los oficiales chinos afirmaron que realizaban operaciones de aplicación de la ley y exhortaron a Taiwán a reconocer lo que calificaron como el “interés superior de la nación”, insistiendo en que el futuro de la isla pasa por la “reunificación nacional”.
Los guardacostas taiwaneses respondieron que la embarcación china había ingresado sin autorización en aguas bajo jurisdicción de Taiwán y rechazaron los argumentos de Pekín. “Dejen de socavar la paz. Regresen y abracen la democracia. Esa es la forma adecuada de servir a su país”, señalaron los oficiales taiwaneses, advirtiendo además que tomarán todas las medidas legales necesarias si continúan las incursiones.
De manera paralela, la CGA informó sobre la entrada en las aguas de Pratas del buque oceanográfico chino “Hai Si Lu 6”, lo que motivó el despliegue inmediato del patrullero “Kaohsiung” y de otras dos embarcaciones para asumir el control de la situación.
Las autoridades taiwanesas destacaron que es la primera vez que observan una acción coordinada entre buques de la Guardia Costera china y embarcaciones dedicadas a labores de prospección científica en esta zona disputada. En su comunicado, la Guardia Costera de Taiwán reiteró que la soberanía marítima de la isla “no tolera provocaciones” y aseguró que cuenta con la determinación y la capacidad necesarias para defender sus intereses territoriales y preservar la estabilidad regional.
La isla Pratas, conocida también como Dongsha, es uno de los territorios administrados por Taiwán en el mar de China Meridional, una región estratégica por donde transita aproximadamente un tercio del comercio marítimo mundial y que China reclama casi en su totalidad. La tensión en torno a este atolón ha aumentado en los últimos meses. A principios de este año, un dron militar chino sobrevoló el espacio aéreo de Pratas, una acción que el Gobierno taiwanés calificó como “altamente provocadora” e “irresponsable”.


