Washington.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles que Irán enfrentará consecuencias severas tras la muerte de soldados estadounidenses en Jordania e Irak. Antes de embarcarse en el Air Force One para viajar a la Base Aérea de Dover, Delaware, donde recibiría con honores los restos de militares fallecidos, Trump aseguró que su país no está en contra de la guerra pero sí del impacto económico que esta tiene sobre sus ciudadanos.
“Van a pagar un precio muy alto y están siendo diezmados”, afirmó el mandatario. Además, añadió que una encuesta reciente revela que los estadounidenses no se oponen a la guerra siempre y cuando esto no aumente el costo de los combustibles.
Según un sondeo publicado por Politico, un 36% de los consultados cree que Estados Unidos no debería continuar su participación en Irán, independientemente del impacto económico interno. Solo un 16% se mostró a favor de mantener la guerra incluso si esto incrementa los costos para el país.
El mismo miércoles, Trump advirtió que Washington podría atacar pronto la llamada Montaña Pico, un complejo subterráneo vinculado al programa nuclear iraní. Asimismo, amenazó con destruir instalaciones en Teherán si Irán dispara contra buques en el estrecho de Ormuz.
El martes, las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo su undécima noche consecutiva de ataques contra Irán. Según el Comando Central (Centcom), estos ataques golpearon centros de operaciones militares, instalaciones de drones y aeronaves, capacidades marítimas y logística militar.




