Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó este miércoles a España como un «desastre» y un socio «terrible» dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), al expresar su malestar por la negativa del Gobierno español a autorizar el uso de bases militares en su territorio para una eventual operación relacionada con el conflicto con Irán.
Durante unas declaraciones en la Casa Blanca, Trump lamentó que Madrid no mostrara disposición a respaldar a Washington en medio de la reciente escalada de tensiones en Oriente Medio y aseguró que España tampoco cumple adecuadamente con sus compromisos financieros dentro de la Alianza Atlántica.
«Hubiera sido bueno que hubieran dicho que querían ayudar. Ni siquiera necesitábamos esa ayuda, pero habría sido positivo que lo dijeran. No lo hicieron», afirmó el mandatario estadounidense al referirse a la postura adoptada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Trump explicó que mantuvo contactos directos con diversos países aliados para conocer su disposición ante la crisis y aseguró que esperaba una actitud más colaborativa por parte de varios socios europeos. El presidente estadounidense señaló que también se sintió decepcionado por la respuesta de otros aliados tradicionales, entre ellos Italia, el Reino Unido, Alemania y Francia, aunque reservó sus críticas más duras para España.
«España es un desastre. España es terrible, incluso desde su punto de vista», sostuvo Trump. «No quieren pagar nada. Creen que pueden beneficiarse sin asumir costos. España no es un buen grupo. No es un buen grupo en absoluto», agregó en referencia al nivel de gasto militar español dentro de la OTAN.
Las declaraciones se producen en un momento de fricción entre Washington y varios gobiernos europeos sobre el reparto de las cargas de defensa dentro de la alianza y sobre la estrategia a seguir frente a la creciente inestabilidad en Oriente Medio. Pese a la dureza de sus críticas, Trump aseguró que mantiene respeto por el secretario general de la OTAN y adelantó que seguirá dialogando con los aliados para analizar la situación.
«Vamos a discutir lo que ocurrió y veremos qué pasó», concluyó. Las palabras del mandatario podrían abrir un nuevo capítulo de tensión diplomática entre Washington y Madrid, especialmente después de que el Gobierno español haya defendido en reiteradas ocasiones una política exterior basada en soluciones diplomáticas y en el respeto al derecho internacional ante los conflictos en la región.




