WASHINGTON.- La Casa Blanca negó este jueves que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, solicitara al presidente de Estados Unidos,
La aclaración se produjo después de que Trump afirmara que el convenio con Riad, aún en negociación, no permitirá el enriquecimiento de uranio y estará condicionado a que Arabia Saudí establezca relaciones diplomáticas con Israel.
Al ser consultada sobre una posible influencia de Netanyahu en esa condición, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, respondió: “No que yo sepa”, y subrayó que la decisión corresponde únicamente al mandatario estadounidense.
Leavitt aseguró que Trump ha reiterado en varias ocasiones que el acuerdo solo avanzará si Arabia Saudí se suma a los Acuerdos de Abraham. “El presidente es quien toma la decisión final sobre los acuerdos”, enfatizó la portavoz.
Asimismo, indicó que desconoce si Trump sostuvo una conversación reciente con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, tras las declaraciones del mandatario sobre la normalización con Israel.
La funcionaria añadió que Washington continuará las conversaciones con las autoridades saudíes para concretar el acuerdo y expresó su deseo de que el reino se adhiera próximamente al histórico pacto regional.
El acuerdo firmado entre Washington y Riad deberá ser ratificado por el Congreso de Estados Unidos y se desarrolla en un contexto de crecientes tensiones con Irán, mientras la Administración Trump busca limitar el programa nuclear iraní.
Por su parte, Netanyahu calificó una eventual normalización entre Arabia Saudí e Israel como un “avance histórico para la paz en Oriente Medio”. Sin embargo, Riad mantiene que solo dará ese paso cuando exista un camino creíble hacia la creación de un Estado palestino.
En paralelo, Trump advirtió este jueves que responderá con un “fuerte castigo militar” contra Irán y los hutíes del Yemen si continúan los ataques contra buques saudíes en el mar Rojo.




