Santo Domingo.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este martes al reaccionar con un inesperado mensaje dirigido al presidente chino, Xi Jinping, luego de que la Corte Suprema rechazara su intento de restringir el derecho a la ciudadanía por nacimiento.
A través de su red social Truth Social, el mandatario publicó un mensaje que llamó la atención por su tono irónico. «¡Quiero felicitar al presidente Xi y al gran país de China por su gran victoria respecto a la ciudadanía por nacimiento!», escribió.
La declaración llegó poco después de que la Corte Suprema, por seis votos a favor y tres en contra, determinara que la orden ejecutiva firmada por Trump el 20 de enero de 2025 no puede aplicarse por contravenir principios constitucionales relacionados con la ciudadanía por nacimiento.
El alto tribunal concluyó que la orden presidencial, que buscaba negar la ciudadanía estadounidense a los hijos de inmigrantes indocumentados y de personas con estatus migratorio temporal nacidos en territorio estadounidense, es incompatible con la interpretación vigente de la Constitución.
La decisión representa un nuevo revés judicial para la Administración Trump en uno de los temas centrales de su política migratoria.
El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, explicó en nombre de la mayoría que la medida vulnera la Enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos, disposición que históricamente ha servido como base legal para reconocer la ciudadanía por nacimiento a casi todas las personas nacidas en el país.
La resolución reafirma la interpretación constitucional que ha prevalecido durante más de un siglo sobre este derecho.
El mensaje de Trump dirigido a Xi Jinping provocó numerosas reacciones en los ámbitos político y jurídico, debido al contexto en que fue emitido y a la referencia directa a China tras un fallo relacionado exclusivamente con la legislación estadounidense.
Analistas consideran que la publicación refleja el desacuerdo del mandatario con la decisión judicial y anticipa que el debate sobre la política migratoria continuará ocupando un lugar central en la agenda política de Estados Unidos.




