Estrasburgo, Francia.- La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró este miércoles que la Unión Europea (UE) defenderá y respetará «siempre el derecho internacional» y los principios de la Carta de las Naciones Unidas. Durante su intervención ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, la dirigente alemana enfatizó que el bloque comunitario «nació como un proyecto de paz» y reafirmó su compromiso con el multilateralismo y las normas internacionales, a pesar de las crecientes tensiones geopolíticas globales.
Von der Leyen declaró: «Ver cómo está el mundo no reduce nuestra determinación para luchar por el mundo que queremos. La Unión Europea se fundó como un proyecto de paz. Nuestro compromiso inquebrantable con la paz, con los principios de la Carta de Naciones Unidas y con el derecho internacional es tan central hoy como lo fue en nuestra creación. Siempre defenderemos estos principios».
Estas declaraciones se producen en un contexto de controversia, tras un discurso anterior de la presidenta el pasado lunes, en el que había sugerido que Europa ya no podía seguir siendo la guardiana del antiguo orden mundial ni depender únicamente de un «sistema basado en normas» para proteger sus intereses. Dichas afirmaciones generaron reacciones dentro de la propia Unión Europea, con el Gobierno de España, la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, instando a reforzar la defensa del orden internacional sustentado en los principios de la ONU, establecido tras el final de la Segunda Guerra Mundial.
En otro punto de su discurso del miércoles, Von der Leyen se refirió a la situación en Irán, manifestando que «nadie debe derramar ni una lágrima» por la caída de un régimen que, según sus palabras, ha reprimido a su población, patrocinado actos terroristas en la región y brindado apoyo a Rusia en la guerra contra Ucrania. Asimismo, expresó su esperanza de que «este momento pueda abrir un camino hacia un Irán libre», concluyendo que «eso es lo que merece el pueblo iraní: libertad, dignidad y el derecho a decidir su propio futuro».






