NUEVA YORK.-
Tras una racha de cinco derrotas consecutivas, los Yankees de Nueva York lograron una remontada dramática al vencer 11-10 a los Angelinos en un partido que se decidió en walk-off en el Yankee Stadium. El equipo fue liderado por las actuaciones destacadas de Aaron Judge y Trent Grisham.
La victoria representa un respiro crucial para el equipo neoyorquino, que venía de ser barrido por los Rays y acumulaba una racha de cinco caídas. Judge había instado a sus compañeros a simplificar el enfoque ofensivo, un mensaje que él mismo ejemplificó en el terreno.
En su primer turno al bate, Judge conectó un jonrón de 456 pies ante un lanzamiento del abridor Yusei Kikuchi, que se estrelló en las gradas del jardín izquierdo. Este batazo, con una velocidad de salida de 116.2 mph, no solo marcó su quinto cuadrangular de la temporada, sino que también se registró como el más potente en las Grandes Ligas en lo que va del año.
No satisfecho con su primer aporte, Judge regresó en el sexto episodio. Después de que Mike Trout empatara el marcador con un jonrón de tres carreras para los Angelinos, el capitán de los Yankees respondió con su segundo cuadrangular de la noche, un batazo de 398 pies que devolvió la ventaja a su equipo.
Sin embargo, la actuación decisiva no recayó únicamente en Judge.
Trent Grisham, que había estado en una racha ofensiva complicada, emergió como figura clave. Primero, conectó un jonrón de tres carreras como bateador emergente en el quinto inning. Posteriormente, en el noveno episodio, conectó un cuadrangular de dos carreras que igualó el marcador, rompiendo su sequía de extrabases y preparando el escenario para el final.
La carrera de la victoria para los Yankees fue anotada por el panameño José Caballero minutos después, tras un lanzamiento descontrolado del relevista de los Angelinos, lo que provocó la celebración en el Bronx.
En conjunto, Judge y Grisham sumaron cuatro jonrones y ocho carreras impulsadas, liderando una ofensiva que mostró un rostro renovado en comparación con los partidos anteriores.
La agresividad en el plato, una cualidad que el equipo buscaba recuperar, fue evidente desde los primeros turnos al bate de Judge, quien atacó temprano en la cuenta.
Con esta destacada actuación, Judge alcanzó los 47 juegos de múltiples jonrones en su carrera, superando a la leyenda Mickey Mantle para posicionarse en el segundo lugar histórico de la franquicia de los Yankees, solo por detrás de Babe Ruth.
Más allá de las estadísticas individuales, esta victoria ofrece un alivio significativo para los Yankees y envía un mensaje claro sobre el potencial de su ofensiva cuando sus principales figuras logran encenderse.




