LIMA, PERÚ.– La Policía Anticorrupción de Perú detuvo este lunes a José Samamé, un exgerente de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), pocas horas después de que presentara su renuncia tras asumir responsabilidad por graves fallos logísticos que retrasaron las elecciones generales celebradas el domingo. La intervención se realizó en la sede principal del organismo electoral, en el centro histórico de Lima.
El exfuncionario enfrenta acusaciones por la presunta comisión del delito de omisión, rehusamiento o demora de actos funcionales.
Samamé reconoció que durante la jornada electoral se produjeron fallos en la distribución del material electoral, lo que afectó la instalación de mesas de votación en varios puntos de la capital. Como consecuencia, trece centros electorales no pudieron abrir a tiempo.
La situación obligó a las autoridades a extender el horario de votación hasta el lunes para permitir que alrededor de 52.000 ciudadanos pudieran ejercer su derecho al voto, en medio de largas filas y retrasos de hasta cinco horas.
Desde el inicio de la jornada, la ONPE atribuyó los retrasos a la empresa encargada del transporte del material electoral. Sin embargo, la magnitud del problema llevó al Ministerio Público a iniciar diligencias inmediatas.
La Fiscalía de Prevención del Delito exhortó a las autoridades electorales a cumplir con sus funciones tras constatar irregularidades en distintos centros de votación de Lima.
Estos hechos se producen en un contexto de alta inestabilidad política en Perú, donde más de 27 millones de ciudadanos fueron convocados a elegir autoridades para el período 2026-2031, en medio de una crisis institucional marcada por constantes cambios de gobierno en la última década.




